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pobreza

Caminos de desierto

Recuerdo una novela de Marlo Morlan, “Las voces del desierto”, que narra de un viaje por el interior de Australia, junto a una tribu de aborígenes. Al inicio del viaje, la protagonista es invitada a ponerse ropa adecuada, y ve con horror como todas sus pertenencias son echadas al fuego. No llevan un “camión almacén” con provisiones, no necesita nada: “Sólo cuando se haya talado el último árbol, sólo cuando se haya envenenado el último río, sólo cuando se haya pescado el último pez; sólo entonces descubrirás que el dinero no es comestible”.

El buen uso de mi tiempo

No es fácil determinar si vivimos con más tiempo o con menos tiempo que en épocas pasadas.

Es cierto que la velocidad de la rotación de nuestro planeta se ha conservado casi inalterada (o con variaciones insignificantes) durante milenios. El hombre de hace 25 siglos podía contar, igual que nosotros, con 24 horas cada día.

Pero aquel hombre, ¿tenía más tiempo o menos tiempo que nosotros? La abundancia o la carencia de tiempo depende de diversos factores, que han cambiado mucho durante siglos.

El optimismo y el caracol

El optimismo y el caracol

 “Imaginemos un caracol, un caracol de jardín. Recorramos con la mente la espiral que decora su concha y que le sirve de casa. Pensemos en la manera en que disfruta la humedad después de la lluvia. Parecería que le entusiasma tanto como a algunos de nosotros cuando retozamos entre las olas del mar .

 En el interior de la cubierta de roca de un caracol, así como dentro del ser más admirable y amado se encierra la historia del cosmos. Conocerlos a profundidad sería entender en detalle cómo se originó el universo.

Prepárese a ser pobre

 

Todos sabemos que cuando se da la voz de alarma ante contingencias mayores como los huracanes, erupciones volcánicas o los rompimientos de presas, se han de tomar las medidas convenientes y oportunas. En algunos de esos casos lo mejor es abandonar la zona de peligro, opción que a veces no es viable.

Pobre Papa

Una vez más, Dios me regaló la posibilidad de concelebrar la Santa Misa con Juan Pablo II; aunque esta ocasión fue especialmente significativa, pues en ella se llevó a cabo la canonización de San Juan Diego, primer santo indígena de América; nada menos que en la Basílica de nuestra Señora de Guadalupe. Cabe señalar que este tipo de ceremonias normalmente se realizan en el Vaticano; por lo que este viaje significa una deferencia más de Su Santidad hacia nuestro pueblo.

Pobres jóvenes

“Mira, ese es el árbol del que te hablé. Muy cerca de aquí nos conocimos y en el tronco del árbol gravó con su navaja un corazón y nuestros nombres. Aquí pasamos momentos felices e interminables. Aquí contemplábamos los atardeceres y donde él me declaró su amor… ¡jamás pensé que aquello pudiera terminar! Fue aquí también donde me dijo, con lágrimas en los ojos, que lo nuestro había terminado… Todo ello son recuerdos imborrables para mí…, y pensar que desde entonces ya ha pasado una semana…!”.

Pobres ricos y ricos pobres

Pobres ricos y ricos pobres
Ayer me platicaba un joven amigo la impresión que tiene sobre un conocido suyo sumamente rico, no por sus méritos, sino por herencia. En verdad, tal imagen es muy poco positiva. Es uno de esos casos a los que se les podría aplicar con justicia el apodo de “el puente roto”, pues nadie los pasa. Que clara resulta, en algunos casos, la máxima de que hay ricos tan pobres, que lo único que tienen es dinero.

Nuestros sacerdotes

Este artículo responde a una carta que  envía el Sr. José de Jesús Rangel, donde expresa sus inquietudes sobre lo que percibe como la poca respuesta de los sacerdotes frente a los ataques que se hacen a la Iglesia.

Estimado Amigo,