Ya es Navidad en televisión

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Aunque aún faltan algunos días para la llegada de la Navidad, las cadenas ya han programado sus parrillas para estas fiestas. Llega la Navidad, un periodo fabuloso en el que hay mucho tiempo libre para “vivir y educar a nuestros hijos sobre el verdadero sentido de este acontecimiento”. El Papa Benedicto XVI  dirigió unas palabras a los fieles en el momento que encendió el árbol de Navidad de la cuidad de Gubbio, y pidió entre otras cosas “que nuestra mirada no se detenga solamente en el horizonte del mundo, en las cosas materiales, sino que se dirija al Niño que contemplamos en la Navidad santa”.

 

La Navidad es un tiempo para estar en familia porque emulamos a la Sagrada Familia y el momento histórico vivido en Belén. La familia se reúne, viene incluso de lejos para pasar estas fiestas en compañía de los seres queridos.  La Navidad es tiempo para pensar en los demás; en sus gustos, sus aficiones, su descanso. Es tiempo de ver belenes, de ir a los parques de atracciones con los niños, de ir al cine, de hacer compras, de preparar las Fiestas, de cantar villancicos, de visitar a familiares…

 

La televisión no tiene por qué ser ajena a estas actividades específicas de Navidad. De hecho hay programas y películas que contribuyen a vivir este ambiente navideño. En mi infancia son muchos los recuerdos familiares en torno a una película que cimentaban este ambiente cristiano.

 

Las cadenas no son ajenas a este ambiente festivo. La “fiesta” es el común de los programas. Sin embargo, tendríamos que tener claro lo que celebramos. Dónde está el origen de este ambiente festivo para no perderlo de vista. Saber si esta “fiesta” se sustenta en algo cristiano.

 

En el magma de programas generalistas y temáticas habrá que elegir bien qué vemos. Qué programas son los más apropiados para nuestros hijos según sus edades, qué programas son los que transmiten valores familiares y cristianos. Qué películas podemos ver todos juntos. Si en cualquier época del año, deberíamos seleccionar la programación, en este periodo más porque nuestros hijos necesitan de nuestra coherencia. Deberíamos tener especial sensibilidad con este hecho.

 

Ver la televisión en familia en esta época, además de ser un disfrute por los contenidos de algunas películas y series, puede ser muy educativo. Los padres debemos dar a nuestros hijos unas pautas sobre los contenidos televisivos, sobre los valores cristianos que se ofrecen. Puede ser una buena ocasión para explicarles con paciencia el hecho navideño. Fruto de estas enseñanzas nuestros hijos pasarán por un proceso reflexivo para poder contemplar la Navidad con afecto y para que se les quede como fotograma fijo en su vida.

 

Como en el resto de tareas, será buena la planificación de horarios televisivos. ¿Cuánto tiempo dedicamos y podrán dedicar nuestros hijos a la televisión en este periodo vacacional? En ese horario debemos sacar tiempo para que nuestros hijos y nosotros descansemos. Evidentemente las actividades serán más relajadas: entretenerse con los juguetes de las fiestas navideñas, hacer actividades propias del periodo navideño- como apuntábamos antes- jugar con hermanos, familiares y amigos.

 

Tenemos que recordar, como subrayaba Juan Pablo II que “los padres, como primeros y principales educadores de sus hijos, son también los primeros en explicarles cómo usar los medios de comunicación. Están llamados a formar a sus hijos “en el uso moderado, crítico, vigilante y prudente de tales medios” en el hogar (Familiaris consortio, 76)” (n.5).