Un mes de octubre difícil para los cristianos de Oriente

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El pasado mes de octubre de 2011 ofrece un buen resumen de la situación de los cristianos de Oriente. La matanza de El Cairo y el encuentro interreligioso de Asís —las dos noticias principales al respecto —evidencian los lados negativo y positivo de la situación actual en Oriente Próximo. Por una parte, el miedo de la minoría cristiana aumenta frente a los musulmanes fundamentalistas. Por otra, el diálogo ecuménico entre ortodoxos, católicos orientales y Roma avanza.

El miedo a la persecución aumenta

El 9 de octubre de 2011, la capital egipcia fue testigo de un drama terrible: 24 coptos ortodoxos matados en plena calle mientras participaban en una manifestación pacífica. Después del atentado en Bagdad el 31 octubre de 2010 (40 muertos), éste es el segundo estallido anticristiano  más violento en el arco de un año.

La manifestación formada por 10.000 egipcios—no todos cristianos— protestaba contra la quema de una iglesia copta en la región de Asuán, al sur del país. La marcha había empezado pacíficamente hasta llegar a su meta, la sede de la televisión nacional. Allí,  musulmanes radicales  se pusieron a arrojarles piedras. Los coptos las devolvieron. Llegó el ejército para mantener el orden, pero en lugar de separar a los combatientes, lanzaron sus tanques de guerra contra los manifestantes. Resultado: 24 muertos y 212 heridos (107 civiles y 84 policías). Una verdadera matanza.

En esta ocasión resultó preocupante el papel del Estado: contrariamente al atentado de Bagdad, los asesinos no son terroristas anónimos, sino soldados del ejército. La televisión nacional comparte también la culpabilidad: mientras se desarrollaban los combates, el canal informaba que los cristianos estaban matando a la población civil, incitando así a la violencia contra los coptos.

Sin embargo, no hay que confundir Egipto con Irán. El gobierno provisional de las Fuerzas Armadas, en el poder desde la caída de Hosni Mubarak, estaba bajo la presión  de las elecciones del 28 de noviembre. En este contexto, una acción violenta contra la minoría copta les daría el apoyo de una parte de la mayoría musulmana. Por otra parte, reconocieron en parte su error: Ahmed al Tayeb, gran imán de Al Azhar, la institución más importante del islam suní, llamó al diálogo  para contener la crisis. El gobierno presentó un proyecto de leyes para legalizar templos cristianos y el ministro de economía, Hazem el Beblawi, presentó su renuncia en protesta por la matanza.

El diálogo ecuménico avanza

El drama del 9 de octubre ilustra también la cercanía entre las iglesias separadas. En Egipto, sobre una población total de 80 millones de habitantes, hay cerca de 8 millones de coptos, de los cuales 250 000 son fieles a Roma. Inmediatamente después de la matanza, el patriarca copto-católico de Alejandría mandó un mensaje a Shenouda III, cabeza de la Iglesia copta ortodoxa, para darle a conocer su pésame y apoyo.

Este gesto de amistad es una nota más en la partitura del diálogo ecuménico. El encuentro de Asís del 26 de octubre, con la participación de Bartolomé I, patriarca ortodoxo de Constantinopla, es una etapa importante en esta evolución. La posible visita de Benedicto XVI a Líbano en 2012 sería otro paso en el largo camino de la unidad de la Iglesia.

Finalmente, hay que subrayar las buenas relaciones que judíos y cristianos tienen últimamente. Además del regalo de un olivo nazareno al Vaticano el 26 de octubre, el Estado de Israel concedió, el 3 de noviembre, el título de Justo entre las naciones a una religiosa belga, Philomène Smeers, por haber salvado a jóvenes judías durante la persecución nazi.

La matanza del 9 de octubre de 2011 ha sido una tragedia. Pero no debe ser un motivo para el desaliento. La primavera árabe abrió la puerta a los fundamentalistas musulmanes, pero éstos representan solo una parte de la población.

El 31 de octubre de 2011, la agencia AsiaNews hacía notar: aunque la evolución fundamentalista aparece cada vez más probable, nosotros —contrariamente a muchos gobiernos occidentales— continuamos a sostener la esperanza de la juventud árabe (e iraní). De hecho, a lo largo de este año, Asianews ha siempre documentado las persecuciones islámicas contra los cristianos, pero también algunas señales importantes entre intelectuales musulmanes en defensa de los derechos humanos y de los cristianos.

El Medio Oriente siempre ha sido una encrucijada de civilizaciones. Ojalá esta variedad cultural y religiosa sea el fundamento de la democracia para la próxima generación.