Últimamente mi inquietud se ha ido haciendo más confusa. ¿Es esto normal?

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Últimamente mi inquietud se ha ido haciendo más confusa. ¿Es esto normal?

Dany pregunta:

Llevo ya varios años pensando en ser sacerdote (creo que desde que tenía 10 años), pero últimamente esta inquietud se ha ido haciendo más confusa. Mi problema es el siguiente: quiero ser sacerdote y todo en mi vida me hace descubrir que el sacerdocio es la misión en la que Cristo me quiere, pero me atraen mucho las mujeres, y esta atracción es, a veces, duradera Me pregunto si esto es común o si es más bien una señal de que Dios no me llama a ser sacerdote. Le agradezco cualquier ayuda o consejo que me pueda dar.

Querido Dany,

Creo que no hay cosa más normal que un joven se sienta atraído por las mujeres. Ahora bien, aunque Dios nos dio estos impulsos por una muy buena razón que es, además, parte de su plan maravilloso sobre el hombre, se trata de una tendencia a la que hay que darle un cauce correcto, independientemente de que te llame al sacerdocio o al matrimonio. Es decir, nuestra sexualidad es parte del plan de Dios, pero tenemos una naturaleza caída, y esto hace a veces difícil que sigamos la voluntad de Dios en este campo. Tenemos que ser señores de nosotros mismos: imaginación, instintos, deseos, etc. para poder ser fieles a lo que nuestro Señor quiere. El camino para conquistar tu corazón y la passion de amar y ser amado es elegir a quién quieres amar y poner todas tus fuerzas en amar activamente a esa persona.

Quizás parezca raro decir que hay que elegir a quién quieres amar. Pero lo que sucede es que la atracción nace casi espontáneamente, pero tú decides libremente a quién amar. El amor cuesta. Un hombre que se casa con su esposa la amará en la salud y en la enfermedad, en lo próspero y en lo adverso, en la riqueza y la pobreza. En esencia le está diciendo que aunque alguien más atractiva que ella se cruce en su camino, él es todo de ella; que aunque las cosas no resulten ser un sueño color de rosa (como suelen imaginar los novios) yo te seré fiel; en definitiva, puedes contar conmigo.

El secreto del corazón de un sacerdote y el motivo por el que puede optar por el celibate es porque decide amar a Cristo, amar a la Iglesia, amar a las almas en un modo muy particular: con una dedicación total a ellos. Y porque ha hecho esta elección de amor, aún y cuando alguien atractivo se cruce en su camino, aún y cuando las cosas no resulten ser color de rosa, él también es fiel. Sabe lo que ha elegido y confirma cada día su opción por Cristo, cuando los tiempos son de paz y también, de manera especial, en los tiempos de dificultad. 

Así pues, yo creo que la atracción que sientes hacia las chicas es normal. Lo que queda por hacer si Cristo te invita a ser sacerdote, es que decidas amar a Jesucristo, y para ello que procures y busques conocerlo íntimamente en la oración, en los sacramentos y en el apostolado. Fortalece tu espíritu con el trato con Cristo para que puedas ser dueño de ti mismo y de tus decisiones. No pienses que la atracción por las chicas desaparecerá, pero sí procura estar más atento a la elección de amor que has hecho.