La terapia mas eficaz


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Yo no sé de una terapia más eficaz y profunda que el encuentro personal consciente con Cristo resucitado y la recepción de su Espíritu divino: nuestro pasado, nuestra historia personal, todo nuestro ser ha muerto con Él en la cruz, borrando el decreto de condenación - la causa de nuestra angustia, de nuestros complejos, de nuestros temores más hondos... -; podemos ver con una seguridad y una confianza plena hacia atrás, todo ello ha quedado definitivamente cancelado por la misericordia real, infinita y poderosa de Dios, en la muerte de Cristo. Esto ya es mucho, pues genera un venero de confianza como punto de partida no sólo para nuestra relación con Él, sino como actitud fundamental ante la vida: confianza, serenidad, esperanza, y alegría.