Qué es amar a Cristo


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Sólo cuando se ama a Cristo, se puede ir adelante arrolladoramente. Y se ama a Cristo cuando se piensa como Él, cuando se siente como Él, cuando se quiere como Él, cuando se busca lo que Él busca, cuando se ama lo que Él ama, cuando se vive obsesionado por los intereses que Él tiene y no por los propios intereses, por los mezquinos intereses personales; entonces se ama a Cristo. Y se ora, fíjense ustedes bien, se hace oración, y se reza cuando se ama a Cristo. Cuando no, analicen ustedes a ver si oran y a ver si rezan. Porque el mover los labios o el estar un rato de rodillas no es orar ni es rezar. Orar y rezar es amor. Y es esa convivencia plena, diaria, continua, de día y de noche con el gran amigo que llevamos en el corazón, con Cristo.
La amistad continua con Él, la cercanía de Él, de su corazón con el mío, de su vida con la mía, de su pensamiento con el mío, de mi integración en Él. Eso es amor y eso es oración.