¿Puedo ser sacerdote sin dejar de ser militar?

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¿Puedo ser sacerdote sin dejar de ser militar?

Conrado pregunta:

Estimado P. Ricardo,

Soy oficial militar, tengo 25 años y soltero, y me esfuerzo por vivir coherentemente mi fe católica (aunque a veces tengo mis debilidades). Siempre me ha llamado la atención cómo cuando uno está en misión de paz o, incluso, en zonas de comabte, los soldados experimentamos la necesidad de Dios. Es posible que de esta percepción haya brotado en mí la inquietud por ser sacerdote. ¿Es mi condición de militar un impedimento o algo que tenga que dejar para poder ser sacerdote si Dios me llama?

Muy estimado Conrado,

Sin duda ninguna cuando una persona entra en contacto con situaciones en las que se sale de sus seguridades habituales, como es el ir a una misión de paz, o enfrentar el riesgo para la propia vida y de los propios amigos y compaleros que implica estar en una zona de combate, experiementa la necesidad imperiosa de recurrir a Dios, el único amigo que no falla, que no nos deja solos ni por el tiempo ni por las distancias.

Jesucristo quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad, y quiere también que esta cercanía se haga presente a los hombres a través de sus sacerdotes. Es por eso que en la Iglesia existen sacerdotes que son, a la vez, militares, dedicados especialmente a la atención espiritual de quienes sirven a su patria en las fuerzas armadas.

Existe, incluso, en muchos países, lo que se llama un "ordinariato castrense", es decir, una especie de diócesis, con un obispo al frente, a la que pertenecen los sacerdotes como capellanes del ejército, la marina, la fuerza aérea y demás cuerpos de las fuerzas armadas de un país. Ordinariamente se les da el rango de oficiales, pero eso depende de la legislación militar de cada país.

Respondiendo a tu pregunta: no, no es una dificultad el ser militar para poder ser sacerdote. Naturalmente tienes que discernir si quieres servir a las fuerzas armadas como sacerdote, o bien, si prefieres hacerlo en una congregación religiosa o en una diócesis, con una parroquia. Aquí, también, más que a tus gustos, hay que escuchar la voz del Señor, que es Quien sabe dónde daremos más fruto y dónde seremos mejores instrumentos.

Por lo que me dices de tu inquietud por hacer presente a Cristo entre los soldados, parecería que el Señor te quiere por ese camino. Te recomiendo que hables con alguno de los capellanes militares que conozcas para que ellos mismos te orienten y te cuenten sus experiencias. Lo realmente importante es que quieras servir a Cristo donde él quiera, y que ames a tu patria de esta tierra y a la Patria eterna que es el cielo, y quieras llevar al mayor número posible de hombres contigo hasta ella.

Cuenta con mis oraciones y felicidades por tu hombría para afrontar este tema tan delicado con entereza. Te encomiendo a María Santísima.