¿Puedo ser sacerdote si no me gustan los deportes?

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¿Puedo ser sacerdote si no me gustan los deportes?

Jorge Juan pregunta:

P. Ricardo,

Acabo de visitar esta navidad el seminario de mi diócesis y el ambiente me ha gustado mucho. Estoy considerando seriamente hacer el pre-seminario este verano y encaminarme al servicio del Señor. Pero hay un problema: yo vi a todos los seminaristas haciendo deporte, y a mí eso no me gusta. ¿Puedo ser sacerdote aunque no me guste los deportes?

Muy querido Jorge Juan,

Me alegro que la experiencia navideña haya sido fecunda y que te haya abierto horizontes sobre lo que Dios puede estarte pidiendo para hacerte feliz en el tiempo y en la eternidad. No cabe duda que visitar el seminario es siempre uno de los mejores medios para discernir.

Sobre los deportes, realmente el no hacer deporte no es un impedimento para ser sacerdote. Si tú lees en la biografía del Papa Benedicto XVI, él mismo dice que no le gustaban los deportes y prefería el estudio. Sin embargo, aunque no era su actividad preferida, sí que participaba en el seminario en la actividades deportivas, pues son altamente formativas.

Yo creería, Jorge Juan, que el no ser especialmente hábil para el deporte (cosa que sucede frecuentemente cuando a uno no le gustan los deportes) no debería detenerte en tu camino al sacerdocio. Pero, si Él te propone a través de la vida de seminario, momentos de deporte, especialmente en equipo, debes buscar aprovecharlos como un medio de formación que fortalece la voluntad, ayuda a luchar por el equipo, enseña a trabajar con los demás, a poner las propias cualidades al servicio del ideal común y también sobrellevar con paciencia las propias limitaciones y las de los otros.

Espero que esto te ayude en tu discernimiento y aclare tus dudas.