¿Puedo consagrarme a Dios a pesar de haber vivido una mala vida y ser ya grande?
Respuesta:
Estimado:
A lo primero: Esto sólo lo pueden discernir los superiores. En principio si la conversión ha sido sincera, no habría obstáculos, salvo que existan impedimentos (como estar casado, o tener tendencias desordenadas de algún tipo, como inclinaciones homosexuales, etc.).
A lo segundo: la edad en sí no es un impedimento, pues existen seminarios para vocaciones adultas y muchos santos se han consagrado a Dios a edad superior a la suya.
A lo último: Dios habla de modo definitivo por quienes ha puesto como ministros de su Iglesia, en particular por los superiores de una comunidad religiosa o seminario y en definitiva por el Obispo (lo cual no impide que éstos a veces no sean indóciles a Dios; pero por lo general debemos seguir lo que ellos nos digan si se trata de personas buenas, bien formadas en la doctrina, prudentes y sobre todo fieles al Papa). Son ellos, pues, quienes ordinariamente tienen la última palabra sobre la autenticidad de nuestra vocación.
Espero que estas simples indicaciones iluminen su conciencia.

