¿Por qué tiene tantos nombres la Misa?

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¿Por qué tiene tantos nombres la Misa?

La riqueza inagotable de este sacramento se expresa mediante los distintos nombres que se le da. Cada uno de estos nombres evoca alguno de sus aspectos. 

–Eucaristía porque es acción de gracias a Dios. Esta palabra recuerda las bendiciones judías que proclaman una acción de gracias a Dios -sobre todo durante la comida- por las obras que ha realizado: la creación, la redención y la santificación.–Banquete del Señor (cf 1 Co 11,20) porque se trata de la Cena que el Señor celebró con sus discípulos la víspera de su pasión.–Fracción del pan porque este rito de partir el pan, propio del banquete judío, fue utilizado por Jesús cuando bendecía y distribuía el pan (cf Mt 14,19; 15,36; Mc 8,6.19), sobre todo en la última Cena (cf Mt 26,26; 1 Co 11,24). En este gesto los discípulos lo reconocerán después de su resurrección (Lc 24,13-35), y con esta expresión los primeros cristianos designaron sus asambleas eucarísticas (cf Hch 2,42.46; 20,7.11). –Memorial de la pasión y de la resurrección del Señor. Porque las palabras que Jesús dijo en la última cena fueron respaldadas por la entrega que él realizó por nosotros en la cruz y por su resurrección, de tal manera que cuando termina el sacerdote las palabras de consagración todos decimos: “anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ven Señor Jesús”. – Comunión, porque por este sacramento nos unimos a Cristo que nos hace partícipes de su Cuerpo y de su Sangre para formar un solo cuerpo (cf 1 Co 10,16-17).–Misa. Esta palabra viene del sustantivo missio, que significa envío, por lo tanto, hace referencia a que la Eucaristía no sólo es la comunión con Dios, también es un compromiso a vivir esa comunión fuera de la Iglesia.