¿Por qué pide la Iglesia el celibato a los sacerdotes?

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Joel pregunta:

P. Ricardo,

He terminado mi carrera y ahora estoy cursando estudios de postgrado. Sin embargo, escucho en mi corazón la voz del Señor que me llama al sacerdocio. Sin embargo, me cuesta renunciar a formar una familia propia. ¿Por qué pide la Iglesia el celibato a los sacerdotes? Le pregunto porque quiero entender y así aceptar más fácilmente la voluntad del Dios.

Muy querido Joel,

Te agradezco que tengas la valentía de hacer este tipo de preguntas. A veces son cosas que damos por supuestas y creemos que la opción por el celibato es algo que podría parecer inhumano... Sin embargo, dentro del plan de Dios es éste un camino de mucha fecundidad y el que mejor responde a la misión del sacerdote, llamado a reproducir a Cristo en la tierra con su vida, y a re-presentarlo de manera especial en la celebración de los sacramentos.

En 1967 el Papa Pablo VI escribió una encíclica, llamada Sacerdotalis Caelibatus, en la que, con mucha honestidad afronta las posibles objeciones al celibato y va respondiendo una a una. Los motivos que da no son de "conveniencia práctica", sino que son motivos teológicos, basados en el estilo de vida mismo que el Señor eligió para sí y para su Madre.

Acaba de llegar a mis manos un artículo del Card. Claudio Hummes, prefecto de la congregación para el clero en el Vaticano, en el que da una excelente explicación del significado, valor y orígen del celibato sacerdota. Puedes acceder al artículo con este enlace. Creo que su lectura te podrá hacer mucho bien y te ayudará a comprender con el corazón lo que está detrás de esta práctica de la Iglesia que existe desde los tiempos apostólicos.

Sin duda ninguna es un sacrificio lo que la Iglesia nos pide. Pero no mires tanto lo que "pierdes", sino en lo que ganas: una familia infinita, una multitud de hijos. Sigue siendo verdad lo que decía Benedicto XVI al inicio de su pontificado: "Cristo no quita nada de lo bueno y bello que hay en la vida, sino que lo da todo".

Pide a Cristo y a María, en la oración, que te ayuden a descubrir esta perla preciosa por la que merece la pena darlo todo.

Cuenta con mis oraciones y te pido un recuerdo en las tuyas.