Ocho films recientes con valores familiares

ImprimirImprimirEnviarEnviarPDFPDF

Leer una historia puede constituir una experiencia personal enriquecedora, que despierta nuestro sentido de asombro, que abre la mente para preguntarse y entender realidades humanas profundas con una nueva luz y mayor profundidad en la que el corazón es movido a aspirar a valores altos encarnados en las tramas y en los personajes. Una experiencia similar puede darse cuando se ven películas, con la diferencia que en el cine la experiencia puede ser compartida con quienes están junto a uno, especialmente con la propia familia.

Como en todas las narraciones, no es sólo la enseñanza moral de la historia la que deja una huella en la persona, sino el modo en que esa enseñanza moral se plantea. Muchos films son producidos para enseñar algunos valores humanos, a menudo compartidos por la ética cristiana. En décadas recientes, muchos otros films contradicen una visión moral o desdibujan el mensaje en el proceso de contar la historia.

He identificado ocho éxitos de Hollywood y un corto que consiguen transmitir valores familiares a través de la historia, los personajes y la puesta en escena. Han sido éxitos comerciales, a la vez edificantes y entretenidos, de cuya visión vale la pena gozar en familia.

Éxitos de Hollywood

Amazing Grace (Michael Apted, 2007). Una intensa experiencia religiosa a resultas de un encuentro personal con Dios, lleva a William Wilbeforce a comprometerse en la lucha por la abolición de la esclavitud. Además del neto mensaje de que todos los hombres han sido creados iguales, se muestran muchos otros valores morales en esta película inspirada en una historia verdadera. Su conversión espiritual lleva a Wilbeforce a relativizar sus ambiciones mundanas. El personaje muestra el valor de la entrega, de la humildad, de la perseverancia por una causa justa cueste lo que cueste. El matrimonio se presenta en una luz positiva: el amor de su esposa rejuvenece su esperanza para seguir luchando por la causa en la que cree. Su mujer, audaz y brillante, los sostiene con su genio y apoyo. El film mueve a los espectadores a luchar por cosas grandes, como el sacrificio por la justicia y la paz para la humanidad.

Fireproof (Alex Kendrick, 2008). Un joven bombero intenta 40 caminos para salvar su matrimonio, a punto de romperse en parte por su culpa. A medida que se desenvuelve la historia, cambia el modo en que marido y mujer se ven mutuamente y cambian ellos mismos. El resultado es que su vida matrimonial se renueva. Esta divertida y conmovedora película muestra que merece la pena luchar y sacrificarse por el matrimonio, por un compromiso de fidelidad de por vida. Al final, la cualidad del matrimonio de ser a “prueba de fuego” (la metáfora del título en inglés es evidente: fireproof) es preservada y demostrada. Una crítica común al film es el tono moralizante que lo puede hacer menos atractivo a algunos espectadores, no obstante su buena construcción narrativa y visual.

Horton (Jimmy Hayward and Steve Martino, 2008). Basado en el relato para niños del Dr. Seuss, el elefante Horton lucha para salvar la comunidad de animales que viven bajo un conjuro, y que ninguno de ellos cree que exista. Esta cinta de dibujos animados de larga duración saca, de la sencilla historia para niños, temas filosóficos como el concepto de una verdad trascendente y de la existencia de realidades que exceden nuestros sentidos. Hay muchos detalles que muestran con ingenio creativo una imagen positiva de la vida familiar, como la lucha del alcalde de Whoville por cultivar una buena relación con su hijo y sus esfuerzos para dedicar tiempo cada día a sus 96 hijas. Y, por supuesto, no falta la frase acuñada por el Dr. Seuss que resume el mensaje en favor de la vida de una historia que promueve la dignidad de la persona: una persona es siempre una persona, por pequeña que sea.

Up (Pete Docter and Bob Peterson, 2009). El anciano viudo Carl se embarca en una aventura para cumplir el sueño de una vida de su difunta esposa, explorar la Cascada del Paraíso en Sudamérica, cosa que Carl lleva a cabo con su casa volante arrastrada por miles de globos llenos de helio. Este éxito de la Disney-Pixar está repleto de elementos imaginativos infantiles y de divertidísimas ocurrencias, todas ellas integradas en el marco de un feliz matrimonio y del valor de las relaciones familiares. En los primeros 10 minutos del film, que resumen la entera vida matrimonial de la pareja, se ilustran un buen puñado de ideales: la belleza de la fidelidad matrimonial, el amor que mueve a los esposos a buscar el bien del otro y a vivir en modo extraordinario las cosas pequeñas de la vida ordinaria, la apertura a la vida, compartir los sufrimientos, etc. Al final de su arriesgada expedición, Carl se da cuenta que su aventurera esposa ha cultivado su “ordinario” matrimonio como la mayor aventura de su vida. La subtrama, con Russell, el estrafalario scout y náufrago familiar de ocho años que busca conseguir un badge, muestra sutilmente las penosas consecuencias que los matrimonios rotos producen en los hijos.

Las crónicas de Narnia (The Lion, the Witch, and the Wardrobe-2005, Prince Caspian-2008: Andrew Adamson; The Voyage of the Dawn Treader-2010: Michael Apted). Las adaptaciones cinematográficas de las Crónicas de Narnia de C.S. Lewis son una excelente expresión de verdades y valores cristianos. Las películas muestran con claridad la diferencia entre el bien y el mal y la continua guerra entre ambos. Aslan, figura de Cristo, ofrece su vida como sacrificio para salvar la vida de uno de los hermanos Pevensie y después torna a vivir. La película presenta la “magia” como símbolo de lo que la fe cristiana entiende como signo de la presencia de Dios en el mundo, o “gracia”. Incluso la resurrección de Cristo es explicada con la figura de una víctima inocente que entrega su vida. En Narnia el bien supera al mal. La esperanza es más fuerte que la desesperación. Hay también una clara percepción de la recompensa por el bien hecho, un “cielo”; se llama el país de Aslan y, simbólicamente también, se encuentra en el Este.

El discurso del Rey (Tim Hooper, 2010). El Rey Jorge VI lucha afanosamente por superar su tartamudez, acentuada por el peso del discurso que tras su repentino ascenso al trono debe pronunciar a través de la radio, al alba de este nuevo medio de comunicación. La figura admirable del rey presenta nobles virtudes humanas, entre otras: tenacidad, abrazar las propias responsabilidades en todo lo que exigen, sacrificarse por el bien de los demás, desde sus hijos hasta la patria. Estas virtudes contrastan con la molicie e irresponsabilidad de su hermano mayor. En este exquisito film, ganador de varios Oscar, e inspirado en una historia verdadera, los papeles secundarios sirven para ilustrar figuras ejemplares: una mujer que ama, sostiene y es leal al marido; un cómico logoterapista de métodos heterodoxos que se convierte en un fiel amigo del rey y a quien ayuda a pronunciar su discurso radiofónico con el que Inglaterra declara la guerra a la Alemania nazi.

El Corto 

The Butterfly Circus (Joshua Weigel and Nick Vujicic, 2010). Un manco que forma parte de una sórdida barraca de feria de pueblo encuentra un nuevo circo donde descubrir su valor. La historia provoca la reflexión a la vez que despierta nuestro sentido de sobrecogimiento. A personas rotas por sus pecados o que, a los ojos del mundo, son despreciados por sus defectos físicos, se les da una nueva oportunidad para comprender su propia dignidad. Los miembros de este circo testimonian que la belleza puede nacer de las cenizas. Sus vidas son transformadas en obras de arte y sirven para inspirar a otros, generan alegría y dan paz. Disponible por el momento sólo en inglés en www.thebutterflycircus.com, con subtítulos en italiano y español en Youtube, este corto de 20 minutos se llevará a la gran pantalla en versión extensa.