¿No será lo mío ser diácono permanente?

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¿No será lo mío ser diácono permanente?

Pepe pregunta:

P. Ricardo,

Le escribo para agradecerle mucho la ayuda que nos da con esta página. Tengo 25 años, no estoy casado, he terminado hace poco estudios de postgrado en derecho y colaboro en un buffet de abogados.

Todos los días estoy en contacto con muchas personas de diversa índole e intento ayudarlas lo mejor posible. Siento en mi interior un deseo enorme de hacer el bien.

Alguna vez me he planteado ser sacerdote, pero realmente veo que no soy digno, porque soy un pecador. Aunque me atrae el matrimonio, quizás Dios me quiera trabajando por él ejerciendo la caridad como diácono permanente. ¿Me puede orientar al respecto?

Estimado Pepe,

Felicidades por haber terminado los estudios de postgrado y, sobre todo, por tu actitud para vivir lo que es la esencia del cristianismo: la caridad. Qué importante es que todos nos demos cuenta de que no puede haber santidad si no hay una práctica generosa de la caridad. Aquí está el sello de autenticidad de toda virtud, de toda santidad... no en los rezos, en prácticas devocionales, o cosas parecidas.

Ciertamente Dios puede estarte llamando a dar un paso más en la generosidad consagrándote a él, ya sea como sacerdote, como diácono, o como laico consagrado. Parece que en tu inquietud hay algo de una llamada de Dios.

El diaconado permanente es una vocación muy hermosa que se puede vivir en la Iglesia y puede ser una opción para ti. Sin embargo, creo que esa sensación de "indignidad" ante el sacerdocio puede ser también una tentación para disuadirte a aspirar a una participación aún mayor en el sacerdocio de Jesucristo. Ser sacerdote no es cuestión de dignidad, sino de un don gratuito del Señor.

Si lo que Dios te va pidiendo en la oración es, más bien, que lo sirvas ejerciendo tu profesión de abogado y dedicándote en cuerpo y alma a la misión, entonces puede ser que te llame a consagrarle tu vida. Te invitaría a que investigaras sobre el estilo de vida de laicos comprometidos en este sentido... pienso en grupos como el movimiento de los focolares, el Regnum Christi, Opus Dei, y otros.

Si es, en cambio, el servicio litúrgico y sacramental lo que te llama la atención, puede ser que sea el sacerdocio o el diaconado lo que Dios te pide. Aquí conviene que hables con tu obispo, para ver si en tu diócesis hay necesidad de más diáconos permanentes... pero si lo que más se necesita son sacerdotes, no tengas miedo a dar el paso si Él te lo pide.

Confía a María tu futuro y camina lleno de confianza por la senda de la caridad, que tan heroicamente practicó Ella.

Cuenta con mis oraciones.