Mi vida por Cristo


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Cuando pienso en el mundo que se
apaga y muere por falta de conocimiento de Cristo; cuando pienso en el
caos profundo en que se desbarranca la inquieta y ciega humanidad por
falta de Cristo; cuando contemplo las ruinas y falta de fecundidad en
tantas almas buenas por falta de Cristo; cuando veo a toda esa mole
obrera afiliarse al comunismo por falta de Cristo; cuando me encuentro
con la fuerza de la juventud marchita y destrozada en la primavera
misma de la vida por falta de Cristo; no puedo ahogar las quejas de mi
corazón. Quisiera multiplicarme, dividirme, para escribir, predicar,
enseñar a Cristo. Y de las entrañas mismas de mi ser, del espíritu
mismo de mi espíritu brota contundente este grito único: ¡Mi vida por
Cristo!