El mar


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EL MAR

¡Ay de mí si me conformo con un sillón

para sentirme el gran señor!

Prefiero los mares, los barcos,

redes y anzuelos,

no sillones cómodos,

sino el suelo inestable de la mar.

Unas tablas por sillón,

sudor de sal en la frente,

brisa que curte el rostro

y la alegría de una red repleta de peces.

Me gusta la inmensidad del mar

de color azul.