Los sacerdotes pederastas y el matrimonio

ImprimirImprimirEnviarEnviarPDFPDF

Recientemente en una entrevista para un programa de radio que se trasmite a nivel nacional en Estados Unidos de Norteamérica me hicieron las preguntas clásicas y en boga sobre el celibato y la pederastia. La entrevista no me sorprendió tanto como la respuesta de algunos católicos, y es que en mis páginas de redes sociales se manifestaron al saber los cuestionamientos a los que iba a ser sometido. Algunos de estos católicos afirmaban que a su parecer sería muy bueno que los sacerdotes se casaran y tuvieran una vida familiar para desvanecer las ganas de abusar de los menores. Pero vayamos a las preguntas que me hicieron en dicha entrevista.

¿Por qué los sacerdotes no se casan?

RESPUESTA: Los sacerdotes no se casan porque así lo estipula la Iglesia en el código de derecho canónico en su número 277 § 1.    “Los clérigos están obligados a observar una continencia perfecta y perpetua por el Reino de los cielos y, por tanto, quedan sujetos a guardar el celibato, que es un don peculiar de Dios mediante el cual los ministros sagrados pueden unirse más fácilmente a Cristo con un corazón entero y dedicarse con mayor libertad al servicio de Dios y de los hombres”.

¿Si los sacerdotes se pudieran casar no se acabarían los abusos sexuales contra menores?

RESPUESTA: Los abusos sexuales contra menores no han sido cometidos solamente por sacerdotes. Estos han sido cometidos por papás, padrastros, hermanos, tíos, primos, vecinos, maestros, pastores, amigos… Decir pederasta no es sinónimo de sacerdote. Aquí algunos datos para comprobar esta afirmación: El número de sacerdotes en el mundo hasta el año 2009, tanto diocesanos como religiosos era de 410.593. Y el número de denuncias realizadas por abuso sexual de sacerdotes es de 4000 hasta el 2010, estas denuncias no corresponden a las personas que cometieron abusos ya que algunas de ellas fueron denunciadas más de 50 veces, el número como tal pues estipula las denuncias no a los abusadores. Estas denuncias, cabe mencionar fueron acumuladas desde los años 50s. Es grave, no se niega ni se justifica, es muy grave y merecen una pena los infractores. Hay que agregar otras cifras; un informe nacional de EEUU sobre el maltrato de los niños, dice que sólo en el año 2008, en Estados Unidos, se identificaron más de 62.000 autores de abusos de menores, ninguno de ellos correspondía por un miembro de la Iglesia. Otro danto importante es el que se dio en el 2010 cuando fue la vista del Papa a Alemania, ya que se denunciaron de 1995 al 2010 la pequeña cifra de  210.000 casos de abusos sexuales y sólo de ellos 94 afectan a la Iglesia católica. Me pregunto ante las cifras ya mencionadas, ¿vale, con lógica, decir que la Iglesia está llena de pederastas? Lo que podemos afirmar con autoridad es que los abusos sexuales son causados por mentes pervertidas, desquiciadas, abominables y estas se encuentran en todas partes. Por lo mismo hay que tener cuidado de no estar promoviendo más de estos monstros con tanto contenido sexual, erótico e impúdico que se trasmite por muchos medios y llegan a deformar la mentalidad de la persona. Y si algunos casos han llegado a los seminarios hay que poner más atención con los que ingresan para ayudarlos a modificar su conducta ya que el daño lo pueden hacer si llegan o no al sacerdocio. Y ante la pregunta respondo categóricamente, el matrimonio no es una solución para acabar con el problema mencionado, que aqueja a la Iglesia católica.

Conclusión.

Seamos más coherentes y ayudemos a los inocentes formando hombres con valores. No enfoquemos nuestras fuerzas completamente en los causantes del mal; también veamos la forma para ayudar a estos menores que han sido abusados y que cargaran por el resto de su vida con ese trauma y esa pesadilla. Pesadilla que puede influir en sus vidas drásticamente hasta llevarlos a estados de vida inestables, faltos de identidad y de total realización.

Hasta la próxima.