Los narcotraficantes mexicanos no son católicos, sino que profesan creencias esotéricas

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El periodista Carlos Montiel González rechazó el pasado 29 de mayo en forma categórica que los narcotraficantes practiquen la religión católica, durante la presentación de su libro titulado La fe de los sicarios, en donde recopila una serie de testimonios y entrevistas acerca de la falsa creencia de que son cristianos cuando en realidad profesan la santería, brujería y hasta el satanismo. Lo explica en el diario La Región, de Tamaulipas, Alejandro Govea Torres.
Montiel, presidente de la Asociación de Analistas Católicos de México, reveló que muchos jerarcas y sacerdotes católicos ha sido amenazados y hasta perseguidos por los sicarios de diferentes organizaciones criminales, como recientemente le sucedió al coordinador de la Pastoral Social de Movilidad de la Diócesis de Tehuantepec, Alejandro Solalinde Guerra. Expresó que los sicarios veneran a la “Santa Muerte” en lugar que a Dios o la Virgen de Guadalupe, incluso tienen un santo conocido como “Jesús Malverde”, que supuestamente protege a los narcotraficantes.

Indicó que el libro La fe de los sicarios busca acabar con el mito de las iglesias católicas son financiadas por los narcotraficantes, puesto que mucha gente cree que los sacerdotes reciben dinero a cambio de perdonar sus pecados. Descartó por completo que existan las llamadas “narcolimosnas”, debido a que las iglesias católicas sobreviven gracias a las aportaciones de sus fieles y de personas caritativas, así como también por los cobros de sus servicios religiosos.

Cuando se le cuestionó acerca de que si un joven sicario que asesina a sangre fría a toda una familia recibiría el perdón divino, el escritor Montiel González dijo que la misericordia de Dios no tiene límites, sin embargo la mayoría de los narcotraficantes veneran a la “Santa Muerte”, o practican otros ritos que no son reconocidos por la iglesia católica.

El autor del libro La fe de los sicarios cree que la violencia persistirá por varios años en México, debido a que existe una fuerte descomposición social porque se han perdido los valores cristianos en todos los estratos sociales, pero sobre todo el principio de autoridad. Reconoció que no será fácil recuperar la tranquilidad y la paz social en nuestro país, pero el grado de descomposición social parece ser que ya tocó fondo y ahora se requiere el esfuerzo de toda la sociedad mexicana para promover entre los jóvenes los valores cívicos y católicos.

El estudio señala que los ritos de los criminales asociados a la Santa Muerte, brujería y al satanismo se ubican como prácticas del ocultismo y esoterismo. “Pero, sí puedo referir que todos los sicarios que pertenecen a todos los cárteles, todos están fuera del contexto de la religiosidad católica. Ya que desde que se extorsiona a un sacerdote, se mata un prójimo, incluso un rival, se descuartiza o se tortura, se alejó totalmente de esa creencia católica que pueden tener ellos”, dijo Montiel, tal como recoge Excélsior.

El texto presenta una reflexión dirigida a los jóvenes para que asuman que al integrarse a grupos delictivos y tomar los prácticas devocionales del narco los aleja de la Iglesia y de la doctrina de Jesús. “Porque es un abrir los ojos para toda esta situación de violencia en el contexto social y religioso, particularmente que se den cuenta que hay otras opciones de paz como es ayudar a tus hijos a vivir una vida bien, alejada de drogas y la violencia”, indicó.