Lecturas Sábado 29 de Diciembre 2012


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SÁBADO 29

Día V de la octava de Navidad

Santos: Tomás Becket, mártir; David, Profeta y rey. BeatoGerardo de Valenza, religioso.

Vísperas I de mañana: todo propio. Tomo I: p. 280. Para los fieles: p. 86.Edición popular: pp. 418 y 13. Feria (Blanco)

LA MIRADA PENETRANTE DE SIMEÓN

1 Jn 2,3-11; Lc 2,22-35

La persona no puede vivir sin esperanza. Simeón había vivido largos añosporque no se había dejado arrebatar la esperanza. La esperanza del ancianoSimeón nunca se había extraviado porque estaba bien cimentada. Este hombresabio no había rendido culto a figuras humanas frágiles y decepcionantes. Suesperanza y su expectativa estaban puestas en el Dios fiel, que siempre habíamantenido sus promesas. Cuando atisbó la llegada de la salvación al veringresar a una familia que venía al templo para presentar a su hijo reciénnacido, experimentó una profunda tranquilidad que le permitió despedirse sinangustia alguna de este mundo. La Primera carta de San Juan nos ofrece unparámetro y un referente incomparable para medir nuestra fidelidad al Padre:quien ama de corazón a sus hermanos y vive conforme a la verdad del Evangeliovive en la luz. En cambio, quien justifica de alguna manera sus actitudesrevanchistas y experimenta odio por sus adversarios, no ha conocido la verdadde Jesús.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Jn 3, 16)

Tanto amó Dios al mundo, que le dio a su Hijo único, para que todo el quecrea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, que con la venida de tu Hijo, luz verdadera,has disipado las tinieblas del mundo, míranos con amor y ayúdanos a celebrarcon cantos y alabanzas la gloria del nacimiento de tu Hijo, que vive y reinacontigo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El que ama a su hermano permanece en la luz.

De la primera carta del apóstol san Juan: 2, 3-11

Queridos hermanos: En esto tenemos una prueba de que conocemos a Dios, enque cumplimos sus mandamientos.
El que dice: "Yo lo conozco", pero no cumple sus mandamientos, es unmentiroso y la verdad no está en él. Pero en aquel que cumple su palabra, elamor de Dios ha llegado a su plenitud, y precisamente en esto conocemos queestamos unidos a Él. El que afirma que permanece en Cristo debe de vivir comoÉl vivió.
Hermanos míos, no les escribo un mandamiento nuevo, sino un mandamientoantiguo, que ustedes tenían desde el principio. Este mandamiento antiguo, es lapalabra que han escuchado, y sin embargo, es un mandamiento nuevo éste que lesescribo; nuevo en Él y en ustedes, porque las tinieblas pasan y la luzverdadera alumbra ya.
Quien afirma que está en la luz y odia a su hermano, está todavía en lastinieblas. Quien ama a su hermano permanece en la luz y no tropieza. Pero quienodia a su hermano está en las tinieblas, camina en las tinieblas y no sabe adónde va, porque las tinieblas han cegado sus ojos.
 Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 95 R/. Cantemos la grandeza del Señor.
Cantemos al Señor un nuevo canto, que le cante al Señor toda la tierra;cantemos al Señor y bendigámoslo. R/.
Proclamemos su amor día tras día, su grandeza anunciemos a los pueblos; denación en nación, sus maravillas. R/.
Ha sido el Señor quien hizo el cielo; hay gran esplendor en su presencia ylleno de poder está su templo. R/.

ACLAMACIÓN (Lc 2 32) R/. Aleluya, aleluya.
Cristo es la luz que alumbra a las naciones y la gloria de tu pueblo, Israel.R/.

Cristo es la luz que alumbra a las naciones.

Del santo Evangelio según san Lucas: 2, 22-35

Transcurrido el tiempo de la purificación de María, según la ley de Moisés,ella y José llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdocon lo escrito en la ley: Todo primogénito varón será consagrado al Señor, ytambién para ofrecer, como dice la ley, un par de tórtolas o dos pichones.
Vivía en Jerusalén un hombre llamado Simeón, varón justo y temeroso de Dios,que aguardaba el consuelo de Israel; en él moraba el Espíritu Santo, el cual lehabía revelado que no moriría sin haber visto antes al Mesías del Señor. Movidopor el Espíritu, fue al templo, y cuando José y María entraban con el niñoJesús para cumplir con lo prescrito por la ley, Simeón lo tomó en brazos ybendijo a Dios, diciendo:
"Señor, ya puedes dejar morir en paz a tu siervo, según lo que me habíasprometido, porque mis ojos han visto a tu Salvador, al que has preparado parabien de todos los pueblos; luz que alumbra a las naciones y gloria de tupueblo, Israel".
El padre y la madre del niño estaban admirados de semejantes palabras. Simeónlos bendijo, y a María, la madre de Jesús, le anunció: "Este niño ha sidopuesto para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, como signo que provocarácontradicción, para que queden al descubierto los pensamientos de todos loscorazones. Y a ti, una espada te atravesará el alma". Palabra del Señor.T. Gloria a ti, Señor Jesús.

No se dice Credo.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos para esta Eucaristía, en laque se realiza un glorioso intercambio, a fin de que, al ofrecerte tus propiosdones, podamos recibirte a ti mismo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-III de Navidad.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1. 78)

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos ha visitado Cristo, elSol que nace de lo alto.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concédenos, Dios todopoderoso que la gracia de estos sacramentos fortalezcacada día más nuestra vida cristiana. Por Jesucristo, nuestro Señor.