Lecturas Miércoles 14 de Noviembre 2012


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MIÉRCOLES 14

Santos: LorenzoO'Toole, obispo; José Pignatelli, presbítero. Beata Magdalena Morano,religiosa. Feria (Verde)

EL BAÑO REGENERADOR

Tt 3,1-7; Lc 17,11-1

En ambas lecturas encontramos una línea divisoria quesepara el pasado del presente de los protagonistas. En el Evangelio el narradornos presenta a diez leprosos, quienes gracias a la intervención de Jesús,dejaron atrás su existencia como personas marginales, excluidas de laconvivencia ordinaria por razón de su enfermedad. A partir del encuentro conJesús también ellos participaron del baño regenerador del que nos habla lacarta a Tito, y se reincorporaron como miembros de pleno derecho a su sociedad.En cierto sentido, el gesto curativo de Jesús que devolvió la salud corporal alos diez leprosos, fue un anticipo de la renovación interior que opera ennosotros el Espíritu de Dios, a través del bautismo. En un par de verbosconcentra el autor la esencia de dicho cambio: la vida previa al encuentro conJesús estaba marcada por el odio y la rivalidad; en tanto que la existenciacristiana del creyente está moldeada por la fuerza y el amor desbordante deDios.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 85, 3. 5)

Dios mío, ten piedad de mí, pues sin cesar te invoco.Tú eres bueno y clemente y no niegas tu amor al que te invoca.

ORACIÓN COLECTA

Dios misericordioso, de quien procede todo lo bueno,inflámanos con tu amor y acércanos más a ti a fin de que podamos crecer en tugracia y perseveremos en ella. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Andábamos perdidos, pero Cristo nos salvó por sumisericordia.

De la carta del apóstol san Pablo a Tito: 3, 1-7

Querido hermano: Recuérdales a todos que debensometerse a los gobernantes y a las autoridades, que sean obedientes, que esténdispuestos para toda clase de obras buenas, que no insulten a nadie, que evitenlos pleitos, que sean sencillos y traten a todos con amabilidad.
Porque hubo un tiempo en que también nosotros fuimos insensatos y rebeldes conDios; andábamos descarriados y éramos esclavos de todo género de pasiones yplaceres; vivíamos una vida llena de maldad y de envidia; éramos abominables ynos odiábamos los unos a los otros.
Pero, al manifestarse la bondad de Dios, nuestro Salvador, y su amor a loshombres, Él nos salvó, no porque nosotros hubiéramos hecho algo digno demerecerlo, sino por su misericordia. Lo hizo mediante el bautismo, que nosregenera y nos renueva, por la acción del Espíritu Santo, a quien Dios derramóabundantemente sobre nosotros, por Cristo, nuestro Salvador. Así, justificadospor su gracia, nos convertiremos en herederos, cuando se realice la esperanzade la vida eterna.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 22 R/. El Señor es mi pastor, nada me faltará.
El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar yhacia fuentes tranquilas me conduce para reparar mis fuerzas. R/.
Por ser un Dios fiel a sus promesas, me guía por el sendero recto; así, aunquecamine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú estás conmigo. Tu vara y tucayado me dan seguridad. R/.
Tú mismo me preparas la mesa, a despecho de mis adversarios; me unges la cabezacon perfume y llenas mi copa hasta los bordes. R/.
Tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida; y viviréen la casa del Señor por años sin término. R/.

ACLAMACIÓN (1 Ts 5, 18) R/. Aleluya, aleluya.
Den gracias siempre, unidos a Cristo Jesús, pues esto es lo que Dios quiere queustedes hagan. R/.

¿No ha habido nadie, fuera de este extranjero, quevolviera para dar gloria a Dios?

Del santo Evangelio según san Lucas: 17, 11-19

En aquel tiempo, cuando Jesús iba de camino aJerusalén, pasó entre Samaria y Galilea. Estaba cerca de un pueblo, cuando lesalieron al encuentro diez leprosos, los cuales se detuvieron a lo lejos y agritos le decían: "¡Jesús, maestro, ten compasión de nosotros!".
Al verlos, Jesús les dijo: "Vayan a presentarse a los sacerdotes".Mientras iban de camino, quedaron limpios de la lepra. Uno de ellos, al ver queestaba curado, regresó, alabando a Dios en voz alta, se postró a los pies deJesús y le dio las gracias. Ése era un samaritano. Entonces dijo Jesús:"¿No eran diez los que quedaron limpios? ¿Dónde están los otros nueve? ¿Noha habido nadie, fuera de este extranjero, que volviera para dar gloria aDios?". Después le dijo al samaritano: "Levántate y vete. Tu fe te hasalvado".
 Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones que te presentamos y realizaen nosotros con el poder de tu Espíritu, la obra redentora que se actualiza enesta Eucaristía. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 30, 20)

Qué grande es la delicadeza del amor que tienesreservada, Señor, para tus hijos.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te rogamos, Señor, que este sacramento con que nos hasalimentado, nos haga crecer en tu amor y nos impulse a servirte en nuestrosprójimos. Por Jesucristo, nuestro Señor.