Lecturas Martes 30 de Octubre 2012


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MARTES 30

Santos: Marcelo de León ycompañeros, mártires; Zenobio de Cilicia, mártir. Beata Bienvenida Boianislaica. Feria (Verde)

LAS PARÁBOLAS DE CONTRASTE

Ef 5,21-23; Lc 13,18-21

Son muy breves y asequibles. Cualquiera las comprende si pone un poco deatención. Con estas parábolas el Señor Jesús quería despejar indudablementealgún malentendido. Tal vez estaba desautorizando a los galileos exigentes quedemandaban señales estridentes del Reinado de Dios. Para el Señor Jesús, lallegada del Reino no produce cambios aparatosos y rápidos a nivel social,porque se van fraguando lentamente en la conciencia y las actitudes de laspersonas. El cambio social que produce el mensaje evangélico se va cimentadosobre un cambio personal que se produce de forma firme y segura. Cuando segenera esa transformación, también se modifican las relaciones amorosas en lafamilia. El esposo y la esposa comienzan a tratarse de manera cariñosa y justa,en el entendido que ambos han conocido de forma vivencial la fuerzaregeneradora del amor de Cristo. El origen de la experiencia creyente no brotade un proceso argumentativo, ni de una demostración filosófica. El encuentropersonal con Cristo es lo que desencadena la vida de caridad en el creyente.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 83,10-11)

Dios nuestro y protector nuestro,un solo día en tu casa es más valioso para tus elegidos, que mil días encualquier otra parte.

ORACIÓN COLECTA

Enciende, Señor, nuestros corazones con el fuego de tu amor a fin de que,amándote en todo y sobre todo, podamos obtener aquellos bienes que no podemosnosotros ni siquiera imaginar y has prometido tú a los que te aman. Por nuestroSeñor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Éste es un gran misterio, y yo lorefiero a Cristo y a la Iglesia.

De la carta del apóstol san Pabloa los efesios: 5, 21-33

Hermanos: Respétense unos a otros, por reverencia a Cristo: que las mujeresrespeten a sus maridos, como si se tratara del Señor, porque el marido escabeza de la mujer, como Cristo es cabeza y salvador de la Iglesia, que es sucuerpo. Por lo tanto, así como la Iglesia es dócil a Cristo, así también lasmujeres sean dóciles a sus maridos en todo.
Maridos, amen a sus esposas como Cristo amó a su Iglesia y se entregó por ellapara santificarla, purificándola con el agua y la palabra, pues Él queríapresentársela a sí mismo toda resplandeciente, sin mancha ni arruga ni cosasemejante, sino santa e inmaculada.
Así los maridos deben amar a sus esposas, como cuerpos suyos que son. El queama a su esposa se ama a sí mismo, pues nadie jamás ha odiado a su propiocuerpo, sino que le da alimento y calor, como Cristo hace con la Iglesia,porque somos miembros de su cuerpo.
Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer yserán los dos una sola carne. Éste es un gran misterio, y yo lo refiero aCristo y a la Iglesia. En una palabra, que cada uno de ustedes ame a su mujercomo a sí mismo, y que la mujer respete a su marido. Palabra de Dios. Tealabamos, Señor.

Del salmo 127 R/. Dichoso el queteme al Señor.
Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos: comerá del fruto de sutrabajo, será dichoso, le irá bien. R/.
Su mujer, como vid fecunda, en medio de su casa; sus hijos, como renuevos deolivo, alrededor de su mesa. R/. Esta es la bendición del hombre que teme alSeñor: "Que el Señor te bendiga desde Sión, que veas la prosperidad deJerusalén todos los días de tu vida". R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Mt 11, 25) R/.Aleluya, aleluya.
Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado losmisterios del Reino a la gente sencilla. R/.

Creció la semilla y se convirtióen un arbusto.

Del santo Evangelio según sanLucas: 13, 18-21

En aquel tiempo, Jesús dijo: "¿A qué se parece el Reino de Dios? ¿Conqué podré compararlo? Se parece a la semilla de mostaza que un hombre sembró ensu huerta; creció y se convirtió en un arbusto grande y los pájaros anidaron ensus ramas".
Y dijo de nuevo: "¿Con qué podré comparar al Reino de Dios? Con lalevadura que una mujer mezcla con tres medidas de harina y que hace fermentartoda la masa". Palabra delSeñor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones que te presentamos para esta Eucaristía a fin deque, a cambio de ofrecerte lo que tú nos has dado, podamos recibir de ti, tumisma vida. Por Jesucristo, nuestro Señor

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 6,51)

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor; el que coma deeste pan, vivirá eternamente.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Tú, que nos has hecho partícipes de la vida de Cristo en este sacramento,transfórmanos, Señor, a imagen de tu Hijo, para que participemos también de sugloria en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.