Lecturas Martes 14 de Agosto 2012


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MARTES 14

Santos: Maximiliano María Kolbe, mártir; Anastasio deEsztergon, obispo. Beato Antonio Primaldo y compañeros, mártires. Memoria(Rojo)

EL MÁS GRANDE EN EL REINO DE DIOS

Ez 2,8-3,4; Mt 18, 1-5. 10. 12-14

El relato de vocación del profeta Ezequiel nos explica lamisión exigente que tenía que realizar. Debía profetizar en situacionesadversas. El pueblo de Israel se obstinaba en hacer su propia voluntad,desatendiendo las advertencias y amonestaciones del profeta, porque estabaninconformes contra Dios por haber permitido que los exiliaran a Babilonia.Ezequiel tendría que asimilar de manera personal el mensaje de Dios ytransmitirlo de forma creativa e innovadora en esa situación incómoda. Dealguna manera el profeta andaba siguiendo los pasos de "la ovejaperdida".
El Evangelio de san Mateo hace énfasis en dos temas en particular. Quien decidaordenar su vida conforme al proyecto del Reino tendrá que aprender a confiar enDios con la sencillez que un niño confía en sus padres. En segundo lugar, en laperspectiva del Reino los pequeños y extraviados son los que atraen el interésespecial y el cuidado de un pastor especial como el Señor Jesús.

Misa matutina

ANTÍFONA DE ENTRADA (Mt 25, 34. 40)

Vengan, benditos de mi Padre, dice el Señor. Yo les aseguroque cuanto hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lohicieron.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que llenaste de celo por las almas y decaridad para con el prójimo al santo mártir Maximiliano Maria Kolbe, devotísimode la Virgen Inmaculada, concédenos, por su intercesión, que, a gloria tuya,trabajemos intensamente en servicio de los hombres y seamos, hasta la muerte,imagen fiel de tu Hijo, que vive y reina contigo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Me dio a comer el libro y me supo dulce como la miel.

Del libro del profeta Ezequiel: 2, 8-3, 4

Esto dice el Señor: "Hijo de hombre, escucha lo que voya decirte y no seas rebelde como la casa rebelde. Abre la boca y come lo quevoy a darte".
Vi entonces una mano tendida hacia mí, con un libro enrollado. Lo desenrollóante mí: estaba escrito por dentro y por fuera; tenía escritas lamentaciones yamenazas. Y me dijo: "Hijo de hombre, come lo que tienes aquí; cómete estelibro y vete a hablar a los hijos de Israel".
Abrí la boca y me dio a comer el libro, diciéndome: "Hijo de hombre,alimenta tu vientre y sacia tus entrañas con este libro que te doy". Me locomí y me supo dulce como la miel. Y me dijo: "Hijo de hombre, anda;dirígete a los hijos de Israel y diles mis palabras". Palabra deDios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 118 R/. Los mandamientos, Señor, son mi alegría.
Me gozo más cumpliendo tus preceptos que teniendo riquezas. Tus mandamientos,Señor, son mi alegría; ellos son también mis consejeros. R/.
Para mí valen más tus enseñanzas que miles de monedas de oro y plata. ¡Quédulces al paladar son tus promesas! Más que la miel en la boca. R/.
Tus preceptos son mi herencia perpetua, la alegría de mi corazón. Hondamentesuspiro, Señor, por guardar tus mandamientos. R/.

ACLAMACIÓN (Mt 11, 29) R/. Aleluya, aleluya.
Tomen mi yugo sobre ustedes, dice el Señor, y aprendan de mí, que soy manso yhumilde de corazón. R/.

Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños.

Del santo Evangelio según san Mateo: 18, 1-5. 10. 12-14

En cierta ocasión, los discípulos se acercaron a Jesús y lepreguntaron: "¿Quién es el más grande en el Reino de los cielos?".Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y les dijo: "Yo lesaseguro a ustedes que si no cambian y no se hacen como los niños, no entraránen el Reino de los cielos. Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ésees el más grande en el Reino de los cielos. Y el que reciba a un niño como ésteen mi nombre, me recibe a mí.
Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, pues yo les digo que susángeles, en el cielo, ven continuamente el rostro de mi Padre, que está en elcielo.
¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le pierde una, ¿acaso nodeja las noventa y nueve en los montes, y se va a buscar a la que se le perdió?Y si llega a encontrarla, les aseguro que se alegrará más por ella, que por lasnoventa y nueve que no se le perdieron. De igual modo, el Padre celestial noquiere que se pierda ni uno solo de estos pequeños".Palabra delSeñor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te presentamos, Señor, nuestras ofrendas, y te pedimos que,a ejemplo de san Maximiliano María, aprendamos a convertir nuestra vida en unaoblación constante. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 13)

Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por susamigos, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te pedimos, Señor, que alimentados con tu Cuerpo y tuSangre, nos inflame aquel mismo fuego de caridad que san Maximiliano Maríarecibió de este sagrado convite. Tú que vives y reinas por los siglos de lossiglos.