Lecturas Lunes 10 de Diciembre 2012


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LUNES 10

Santos: Eulalia de Mérida, mártir Melquiades I, Papa ymártir.

Dedicación de la Basílica de San Pablo en Roma. Feria (Morado)

FORTALEZCAN LAS MANOS DÉBILES

Is 35, 1-10 Lc 5,17-26

El pueblo de Israel, luego de años de pagar pesados tributos a losfuncionarios asirios, sintió que su esperanza se resquebrajaba y los signosalentadores que anunciaban los profetas se multiplicaban, pero parecían quedaren promesas incumplidas. Isaías el profeta de Jerusalén no perdía en maneraalguna la esperanza, pensando que al menos un puñado de israelitas fieles, unpequeño resto permanecería fiel al Señor. Isaías estaba más que seguro que elDios santo no había abandonado a su pueblo. Los enfermos recuperarían la saludperdida, las personas vivirían seguras y sin sobresaltos ni violencia Cuandoapareció Jesús en Cafarnaúm y comenzó a mostrar la anchura del poder sanadorque Dios le había otorgado, se suscitó una oleada de confianza y la gente delos caseríos de Galilea hizo acopio de su fe, esperanzada en que la compasiónde Dios cambiaría la suerte de lisiados y paralíticos. Jesús no estaba deacuerdo con quienes juzgaban que los enfermos sufrían merecidamente a causa desus pecados. Por esa razón, les devolvía la salud, en el entendido que Diosestaba indignado solamente con el sufrimiento de la gente inocente y con laintolerancia de quienes los querían culpabilizar de su desvalimiento.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Jr 31, 10; Is 35, 4)

Oigan, pueblos, la palabra del Señor y anúncienla en todos los rincones dela tierra: "He aquí que vendrá nuestro salvador, ya no tengan miedo".

ORACIÓN COLECTA

Escucha, Señor, nuestras plegarias y ayúdanos a prepararnos a celebrar converdadera fe y pureza de corazón el gran misterio de la encarnación de tu Hijo,que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por lossiglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Dios mismo viene a salvarnos.

Del libro del profeta Isaías: 35,1-10

Esto dice el Señor: "Regocíjate, yermo sediento. Que se alegre eldesierto y se cubra de flores, que florezca como un campo de lirios, que sealegre y dé gritos de júbilo, porque le será dada la gloria del Líbano, elesplendor del Carmelo y del Sarón.
Ellos verán la gloria del Señor, el esplendor de nuestro Dios. Fortalezcan lasmanos cansadas, afiancen las rodillas vacilantes. Digan a los de corazónapocado: ‘¡Ánimo! No teman. He aquí que su Dios, vengador y justiciero, vieneya para salvarlos'.
Se iluminarán entonces los ojos de los ciegos y los oídos de los sordos seabrirán. Saltará como un venado el cojo y la lengua del mudo cantará.
Brotarán aguas en el desierto y correrán torrentes en la estepa. El páramo seconvertirá en estanque y la tierra sedienta, en manantial. En la guarida dondemoran los chacales, verdearán la caña y el papiro.
Habrá allí una calzada ancha, que se llamará 'Camino Santo'; los impuros no latransitarán, ni los necios vagarán por ella.
No habrá por ahí leones ni se acercarán las fieras. Por ella caminarán losredimidos. Volverán a casa los rescatados por el Señor, vendrán a Sión concánticos de júbilo, coronados de perpetua alegría, serán su escolta el gozo yla dicha, porque la pena y la aflicción habrán terminado".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 84 R/. Nuestro Dios viene a salvarnos.
Escucharé laspalabras del Señor, palabras de paz para su pueblo santo. Está ya cerca nuestrasalvación y la gloria del Señor habitará en la tierra. R/.
La misericordia y la verdad se encontraron, la justicia y la paz se besaron, lafidelidad brotó en la tierra y la justicia vino del cielo. R/.
Cuando el Señor nos muestre su bondad, nuestra tierra producirá su fruto. Lajusticia le abrirá camino al Señor e irá siguiendo sus pisadas. R/.

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
Ya viene elrey, el Señor de la tierra; Él nos librará de nuestra esclavitud. R/.

Hoy hemos visto maravillas.

Del santo Evangelio según san Lucas: 5, 17-26

Un día Jesús estaba enseñando y estaban también sentados ahí algunos fariseosy doctores de la ley, venidos de todas las aldeas de Galilea, de Judea y deJerusalén. El poder del Señor estaba con Él para que hiciera curaciones.
Llegaron unos hombres que traían en una camilla a un paralítico y trataban deentrar, para colocarlo delante de Él; pero como no encontraban por dóndemeterlo a causa de la muchedumbre, subieron al techo y por entre las tejas lodescolgaron en la camilla y se lo pusieron delante a Jesús. Cuando Él vio la fede aquellos hombres, dijo al paralítico: "Amigo mío, se te perdonan tuspecados".
Entonces los escribas y fariseos comenzaron a pensar: "¿Quién es esteindividuo que así blasfema? ¿Quién, sino sólo Dios, puede perdonar lospecados?". Jesús, conociendo sus pensamientos, les replicó: "¿Quéestán pensando? ¿Qué es más fácil decir: 'Se te perdonan tus pecados' o'Levántate y anda'? Pues para que vean que el Hijo del hombre tiene poder en latierra para perdonar los pecados —dijo entonces al paralítico-: Yo te lo mando:levántate, toma tu camilla y vete a tu casa".
El paralítico se levantó inmediatamente, en presencia de todos, tomó la camilladonde había estado tendido y se fue a su casa glorificando a Dios. Todosquedaron atónitos y daban gloria a Dios, y llenos de temor, decían: "Hoyhemos visto maravillas".
 Palabradel Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, estas ofrendas que hemos tomado de tus mismos dones, yconcédenos que esta Eucaristía que estamos celebrando, nos alcance la salvacióneterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio 1/A o I/B de Adviento.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Sal 105, 4-5; Is 38, 3)

Ven, Señor, a visitamos con tu paz, para que nos alegremos delante de ti,de todo corazón.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Por nuestra participación en esta Eucaristía, enséñanos, Señor, a no ponernuestro corazón en las cosas pasajeras, sino en los bienes eternos. PorJesucristo, nuestro Señor.