Lecturas Jueves 25 de Octubre 2012


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JUEVES 25

Santos: Gaudencio o Gabinode Brescia, obispo; Crispín y Crispiniano de Roma, mártires. Feria (Verde)

CIMENTADOS EN EL AMOR

Ef 3,14-21; Lc 12,49-53

Las personas somos el fruto del amor de nuestros padres. Cuando podemoscrecer en un clima de amor y cariño nos desarrollamos con seguridad yconfianza. Sabemos de sobra que el amor deja una marca indeleble para toda lavida. Desde la experiencia misionera del apóstol san Pablo, no hay una vivenciamás trascendente que experimentar el amor de Dios. En la medida que vivamos laexperiencia del amor de Dios en nuestra vida, podremos experimentar plenamenteel sentido profundo de nuestra existencia. Algún afamado escritor ha dicho que"el amor siempre produce amor" y que por tanto, nadie: deberásentirse intranquilo cuando ame. El amor de Dios nos transforma y nos habilitapara amar a los hermanos. No en balde, se ha asociado al amor con la imagen delfuego. Efectivamente el Señor Jesús ha venido a traer fuego a la tierra. Si nosatenemos a la analogía del Cantar de los Cantares, podemos decir que el fuegoque Jesús trae es el amor inagotable. Ese y no otro es el amor del Mesías.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 109, 4)

El Señor lo ha jurado y el Señorno se retracta. Tú eres sacerdote para siempre, como lo es Melquisedec.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que para gloria tuya y salvación nuestra constituiste a Cristosumo y eterno sacerdote, concede al pueblo redimido con su sangre obtener, porla participación en este memorial, los frutos de la muerte y resurrección de tuHijo, que vive y reina contigo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Que arraigados y cimentados en elamor, queden ustedes colmados con la plenitud misma de Dios.

De la carta del apóstol san Pabloa los efesios: 3, 14-21

Hermanos: Me arrodillo ante el Padre, de quien procede toda paternidad enel cielo y en la tierra, para que, conforme a los tesoros de su bondad, lesconceda que su Espíritu los fortalezca interiormente y que Cristo habite por lafe en sus corazones. Así, arraigados y cimentados en el amor, podrán comprendercon todo el pueblo de Dios, la anchura y la longitud, la altura y laprofundidad del amor de Cristo, y experimentar ese amor que sobrepasa todoconocimiento humano, para que así queden ustedes colmados con la plenitud mismade Dios.
A Él, que, con su poder que actúa eficazmente en nosotros, puede hacerinfinitamente más de lo que le pedimos o entendemos, le sea dada la gloria enla Iglesia y en Cristo Jesús, por todas las edades y por todos los siglos.Amén. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 32 R/. Dichoso elpueblo escogido por Dios.
Que los justos aclamen al Señor; es Sincera es la palabra del Señor y todas susacciones son leales. Él ama la justicia y el derecho, la tierra llena está desus bondades. R/.
Los proyectos de Dios duran por siempre; los planes de su amor, todos lossiglos. Feliz la nación cuyo Dios es el Señor; dichoso el pueblo que escogiópor suyo. R/.
Cuida el Señor de aquellos que lo temen y en su bondad confían; los salva de lamuerte y en épocas de hambre les da vida. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Flp 3, 8-9) R/.Aleluya, aleluya.
Todo lo considero una pérdida y lo tengo por basura, para ganar a Cristo yvivir unido a Él. R/.

No he venido a traer la paz, sinola división.

Del santo Evangelio según sanLucas: 12, 49-53

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "He venido a traer fuegoa la tierra, ¡y cuánto desearía que ya estuviera ardiendo! Tengo que recibir unbautismo, ¡y cómo me angustio mientras llega! ¿Piensan acaso que he venido atraer paz a la tierra? De ningún modo. No he venido a traer la paz, sino ladivisión. De aquí en adelante, de cinco que haya en una familia, estarándivididos tres contra dos y dos contra tres. Estará dividido el padre contra elhijo, el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra lamadre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Concédenos, Señor, participar dignamente en esta Eucaristía, porque cadavez que celebramos el memorial del sacrificio de tu Hijo, se lleva a cabo laobra de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 11,24-25

Éste es mi Cuerpo, que se da por ustedes. Este cáliz es la nueva alianzaestablecida por mi Sangre; cuantas veces lo beban, háganlo en memoria mía, diceel Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, tú que nos has concedido el gozo de participar en esta Eucaristía,memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, haz que, unidos siempre a Él,vivamos como verdaderos hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.