Lecturas Jueves 22 de Noviembre 2012


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JUEVES 22

Santos: Cecilia deRoma; mártir; Filemón de Roma, mártir. Beato Tomás Reggio obispo. Memoria(Rojo)

LOS SECRETOS DE DIOS

Ap 5, 1-10; Lc 19, 41-44

Entre ambas lecturas encontramos una notableoposición. Jerusalén es objeto de lamentos por parte del Señor Jesús. Ciudadatiborrada de habitantes obtusos que no supieron deletrear las voces de alarmaque Dios les lanzara. Alienados por los asuntos y preocupaciones cotidianas, sedesentendieron de resolver lo importante. Vivieron embotados y no supieronadvertir el peligro inminente que se avecinaba. En la visión que nos refiere elautor del Apocalipsis encontramos algo totalmente diferente. El Cordero reuníados rasgos aparentemente excluyentes: estaba de pie como vencedor y a la vezparecía degollado. Cristo muerto y resucitado, vencedor y vencido, es la claveque llena de sentido los rollos del Antiguo Testamento. Ningún mortal es capazde descifrar los misterios divinos. El Hijo, que ha intimado con el Padre, haaprendido a deletrear su voluntad. Siete cuernos que lo revisten de autoridad;siete ojos que le habilitan de una mirada penetrante para desvelar lassituaciones más recónditas de cada una de las iglesias.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Este santo luchó hasta la muerte por la ley de Dios yno se aterrorizó ante la amenaza de los impíos, pues estaba afianzada sobreroca firme.

ORACIÓN COLECTA

Que la intercesión de santa Cecilia, virgen y mártir,nos obtenga, Señor, de tu misericordia, la gracia de vivir con alegría nuestrafe para que merezcamos cantar tus alabanzas en el cielo. Por nuestro SeñorJesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El Cordero fue sacrificado y nos redimió con susangre.

Del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 5,1-10

Yo, Juan, vi en la mano derecha del que estaba sentadoen el trono, un libro escrito por dentro y por fuera, y sellado con sietesellos. Y vi un ángel poderoso, que gritaba con fuerte voz: "¿Quién esdigno de abrir el libro y de romper sus sellos?". Pero nadie, ni en elcielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro ni ver sucontenido.
Lloré mucho porque no había nadie digno de abrir el libro y de ver sucontenido. Entonces, uno de los ancianos me dijo: "Ya no llores, porque havencido el león de la tribu de Judá, el descendiente de David, y Él va a abrirel libro y sus siete sellos".
Vi entonces junto al trono, en medio de los cuatro seres vivientes y de losancianos, un Cordero. Estaba de pie, y mostraba las señales de haber sidosacrificado. Tenía siete cuernos y siete ojos, que son los siete espíritus deDios, enviados por toda la tierra. Se acercó y tomó el libro de la mano derechadel que estaba sentado en el trono. Y al tomarlo, los cuatro seres vivientes ylos veinticuatro ancianos se postraron ante el Cordero, con sus cítaras y suscopas de oro llenas de incienso, que significan las oraciones de los santos. Yse pusieron a cantar un cántico nuevo, diciendo:
"Tú eres digno de tomar el libro y de abrir sus sellos, porque fuistesacrificado y con tu sangre compraste para Dios hombres de todas las razas ylenguas, de todos los pueblos y naciones, y con ellos has constituido un reinode sacerdotes, que servirán a nuestro Dios y reinarán sobre la tierra".
Palabra de Dios. Te alabamos,Señor.

Del salmo 149 R/. Bendito sea el Señor.
Entonen al Señor un canto nuevo, en la reunión litúrgica proclámenlo. En sucreador y rey, en el Señor, alégrese Israel, su pueblo santo. R/.
En honor de su nombre, que haya danzas, alábenlo con arpa y tamboriles. ElSeñor es amigo de su pueblo y otorga la victoria a los humildes. R/.
Que se alegren los fieles en el triunfo, que inunde el regocijo sus hogares,que alaben al Señor con sus palabras, porque en esto su pueblo se complace. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Sal 94, 8) R/. Aleluya, aleluya.
No endurezcan su corazón, como el día de la rebelión en el desierto, dice elSeñor. R/.

Si comprendieras lo que puede conducirte a la paz.

Del santo Evangelio según san Lucas: 19, 41-44

En aquel tiempo, cuando Jesús estuvo cerca deJerusalén y contempló la ciudad, lloró por ella y exclamó:
"¡Si en este día comprendieras tú lo que puede conducirte a la paz! Peroeso está oculto a tus ojos. Ya vendrán días en que tus enemigos te rodearán detrincheras, te sitiarán y te atacarán por todas partes y te arrasarán. Matarána todos tus habitantes y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque noaprovechaste la oportunidad que Dios te daba".
 Palabradel Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que los dones que vamos a ofrecerte en honor de tusanta virgen Cecilia te sean, Señor, tan agradables, como agradable fue a tusojos su martirio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 16, 24)

Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue así mismo, que tome su cruz y que me siga, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor y Dios nuestro, que glorificaste a santa Ceciliacon la doble corona de la virginidad y del martirio, concédenos que estacomunión nos ayude a superar todas las pruebas y podamos así alcanzar el Reinoeterno. Por Jesucristo, nuestro Señor.