Lecturas Domingo 9 de Diciembre 2012, 2º Domingo de Adviento


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DOMINGO 9

II DOMINGO DE ADVIENTO

Santos: Juan Diego Cuauhtlatoatzin, laico; Pedro Fournier,fundador. Beato Bernardo Silverstrelli, cofundador. (Morado)

LE LLEGÓ UN MENSAJE DE DIOS

Ba 5,1-9; Flp 1,46.8-11; Lc 3,1-6

Las imágenes de las colinas que se abatan y de los barrancos que sonrellenados están presentes tanto en el libro del profeta Baruc como en el librode Isaías. El sentido de tales imágenes implica la eliminación de todos losobstáculos que se interpongan ante el acontecimiento más decisivo: el Señorvendrá visitar a su pueblo. Mientras que en Baruc los caminos estarándespejados para, que el pueblo retorne a Jerusalén para volver a contemplar lagloria del Señor; en el pasaje de Isaías, dichos caminos se despejan para abrirpaso al Señor que llega. En la proclama de Juan Bautista prevalece esta segundaversión: Dios se acerca a su pueblo. Es la hora decisiva y la salvación se harápatente. El profeta del Jordán tuvo conciencia de la cercanía de la salvación.En alguna circunstancia histórica pudo atisbar que Dios reivindicaria a supueblo. La situación era intolerable y Dios no podría permanecer indiferente.Habría que mantener los ojos vigilantes para descubrir al Enviado del Señor.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Is 30, 19. 30)

Pueblo de Sión, mira que el Señor va a venir para salvar a todos loshombres y dejará oír la majestad de su voz para alegría del corazón de ustedes.

No se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Que nuestras responsabilidades terrenas no nos impidan, Señor, prepararnosa la venida de tu Hijo, y que la sabiduría que viene del cielo, nos disponga arecibirlo y a participar de su propia vida. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Dios mostrará tu grandeza.

Del libro del profeta Baruc: 5, 1-9

Jerusalén, despójate de tus vestidos de luto y aflicción, y vístete parasiempre con el esplendor de la gloria que Dios te da; envuélvete en el manto dela justicia de Dios y adorna tu cabeza con la diadema de la gloria del Eterno,porque Dios mostrará tu grandeza a cuantos viven bajo el cielo. Dios te dará unnombre para siempre: "Paz en la justicia y gloria en la piedad".
Ponte de pie, Jerusalén, sube a la altura, levanta los ojos y contempla a tushijos, reunidos de oriente y de occidente, a la voz del espíritu, gozososporque Dios se acordó de ellos. Salieron a pie, llevados por los enemigos; peroDios te los devuelve llenos de gloria, como príncipes reales.
Dios ha ordenado que se abajen todas las montañas y todas las colinas, que serellenen todos los valles hasta aplanar la tierra, para que Israel camineseguro bajo la gloria de Dios. Los bosques y los árboles fragantes le daránsombra por orden de Dios. Porque el Señor guiará a Israel en medio de laalegría y a la luz de su gloria, escoltándolo con su misericordia y sujusticia.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 125 R/. Grandes cosas has hecho por nosotros, Señor.
Cuando el Señor nos hizo volver del cautiverio, creíamos soñar; entonces nocesaba de reír nuestra boca, ni se cansaba entonces la lengua de cantar. R/.
Aun los mismos paganos con asombro decían: "¡Grandes cosas ha hecho porellos el Señor!". Y estábamos alegres, pues ha hecho grandes cosas por supueblo el Señor. R/.
Como cambian los ríos la suerte del desierto, cambia también ahora nuestrasuerte, Señor, y entre gritos de júbilo cosecharán aquellos que siembran condolor. R/.
Al ir, iban llorando, cargando la semilla; al regresar, cantando vendrán consus gavillas. R/.

Manténganse limpios e irreprochables para el día de Cristo.

De la carta del apóstol son Pablo a los filipenses: 1, 4-6. 8-11

Hermanos: Siempre que pido por ustedes, lo hago con gran alegría, porquehan colaborado conmigo en la causa del Evangelio, desde el primer día hastaahora. Estoy convencido de que aquel que comenzó en ustedes esta obra, la iráperfeccionando siempre hasta el día de la venida de Cristo Jesús.
Dios es testigo de cuánto los amo a todos ustedes con el amor entrañable conque los ama Cristo Jesús. Y ésta es mi oración por ustedes: Que su amor sigacreciendo más y más y se traduzca en un mayor conocimiento y sensibilidadespiritual. Así podrán escoger siempre lo mejor y llegarán limpios eirreprochables al día de la venida de Cristo, llenos de los frutos de lajusticia, que nos viene de Cristo Jesús, para gloria y alabanza de Dios.
 Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Lc 3, 4. 6) R/. Aleluya, aleluya.
Preparen el camino del Señor, hagan rectos sus senderos, y todos los hombresverán la salvación de Dios. R/.

Todos verán la salvación de Dios.

Del santo Evangelio según san Lucas: 3, 1-6

En el año décimo quinto del reinado del César Tiberio, siendo Poncio Pilatoprocurador de Judea; Herodes, tetrarca de Galilea; su hermano Filipo, tetrarcade las regiones de Iturea y Traconitide; y Lisanias, tetrarca de Abilene; bajoel pontificado de los sumos sacerdotes Anás y Caifás, vino la palabra de Diosen el desierto sobre Juan, hijo de Zacarías.
Entonces comenzó a recorrer toda la comarca del Jordán, predicando un bautismode penitencia para el perdón de los pecados, como está escrito en el libro delas predicciones del profeta Isaías:
Ha resonado una voz en el desierto: Preparen el camino del Señor; hagan rectossus senderos. Todo valle será rellenado, toda montaña y colina, rebajada; lotortuoso se hará derecho, los caminos ásperos serán allanados y todos los hombresverán la salvación de Dios.
 Palabradel Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Mientras esperamos la venida definitiva del Señor, oremos confiadamente.Después de cada petición diremos: Ven, Señor Jesús, y aumenta nuestra fe.
Para que las Iglesias cristianas caminemos sinceramente hacia la unidad.Oremos.
Para que los gobernantes de los países ricos trabajen por una justadistribución de la riqueza entre todos los pueblos. Oremos.
Para que los que están perdiendo el trabajo a causa de la crisis económica,encuentren el apoyo que necesitan. Oremos.
Para que todos los que nos hemos reunido en esta iglesia crezcamos siempre enla generosidad, en la confianza, en las ganas de hacemos mutuamente felices.Oremos.
Escucha, Señor, esta oración de tu pueblo reunido, y ven a salvar a todos loshombres y mujeres del mundo. Tú que vives y reinas por los siglos de lossiglos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que te sean agradables, Señor, nuestras humildes ofrendas y oraciones, yque tu misericordia supla la extrema pobreza de nuestros méritos. PorJesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I/A o I/B de Adviento.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Ba 5, 5; 4, 36)

Levántate, Jerusalén, sube a lo alto, para que contemples la alegría que teviene de Dios.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Como fruto de nuestra participación en este sacramento de vida eterna,enséñanos, Señor, a no sobrevalorar las cosas terrenales y a estimar las delcielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Los profetas como san Juan no tenían una especie de"teléfono rojo" ni una línea directa para comunicarse con Dios. Eranpersonas creyentes que habían aprendido a leer la historia de lasintervenciones salvadoras de Dios a favor de Israel. Alentados por esa certidumbre,reflexionaban en los sucesos históricos relevantes y descubrían las señales dela fidelidad de Dios. Del mismo modo, los cristianos que hayan desarrollado lahabilidad para deletrear los gestos discretos de la presencia de Dios en lahistoria actual, podrán mantener viva su esperanza. Indudablemente sonnumerosos los signos del pecado y la injusticia que observamos en laactualidad. No obstante, sabemos que la fidelidad del Señor no se resquebraja yque en la hora menos esperada, surgirán mediadores generosos, voces proféticasy cristianos dispuestos a vivir como portadores de la salvación que Dios nossigue regalando. Donde quiera que existan personas dispuestas a organizar suvida conforme a los valores evangélicos estarán germinando las semillas de lasalvación.