Lecturas Domingo 4 de Noviembre 2012, XXXI domingo ordinario


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DOMINGO 4

XXXI TIEMPO ORDINARIO

Santos: CarlosBorromeo, cardenal; Vital y Agrícola, mártires. Beata Francisca de Amboise,viuda. (Verde)

LA LEY DEL AMOR

Dt 6,2-6; Hb 7, 23-28; Mc 12, 28-34

En el contexto del rezo de la oración más importantede Israel encontramos el mandato del amor a Dios. El redactor de estaexhortación enfatizó con mucha fuerza la trascendencia de este mandamiento. Elamor a Dios se tiene que asumir con todas las dimensiones que conforman a lapersona: el corazón, la mente, el cuerpo. Todas las acciones decisivas quemarcan nuestra existencia se tienen que cumplir de manera que se involucre todanuestra persona. En el relato del Evangelio de san Marcos el Señor Jesússostiene Una discusión con un letrado acerca de una cuestión relativa a lainterpretación de las leyes: de entre los cientos de preceptos contenidos en elPentateuco cuál de todos es el más importante. El Señor no se deja encajonarpor la pregunta del letrado y en vez de señalar un precepto, asociaindisolublemente los dos más importantes: el amor a Dios y el amor al prójimo.La manifestación más genuina del amor a Dios y al prójimo la encontramos enJesús que, tal como nos dice la carta a los Hebreos, se entregó de una vez ypara siempre por sus hermanos.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 37, 22-23)

Señor, no me abandones, no te me alejes, Dios mío. Vende prisa a socorrerme, Señor, mi salvador.

ORACIÓN COLECTA

Dios omnipotente y misericordioso, de cuya manoproviene el don de servirte y de alabarte, ayúdanos a vencer en esta vidacuanto pueda separamos de ti.
Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón.

Del libro del Deuteronomio: 6, 2-6

En aquellos días, habló Moisés al pueblo y le dijo:"Teme al Señor, tu Dios, y guarda todos sus preceptos y mandatos que yo tetransmito hoy, a ti, a tus hijos y a los hijos de tus hijos. Cúmplelos siemprey así prolongarás tu vida. Escucha, pues, Israel: guárdalos y ponlos enpráctica, para que seas feliz y te multipliques. Así serás feliz, como ha dichoel Señor, el Dios de tus padres, y te multiplicarás en una tierra que manaleche y miel.
Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor; amarás al Señor, tuDios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas. Graba en tucorazón los mandamientos que hoy te he transmitido".
 Palabra de Dios. Tealabamos, Señor.

Del salmo 17 R/. Yo te amo, Señor, tú eres mi fuerza. 
Yo te amo, Señor, tú eres mi fuerza, el Dios que me protege y me libera. R/.
Tú eres mi refugio, mi salvación, mi escudo, mi castillo. Cuando invoqué alSeñor de mi esperanza, al punto me libró de mi enemigo. R/.
Bendito seas, Señor, que me proteges; que tú, mi salvador, seas bendecido. Túconcediste al rey grandes victorias y mostraste tu amor a tu elegido. R/.

Jesús tiene un sacerdocio eterno, porque Él permanecepara siempre.

De la carta a los hebreos: 7, 23-28

Hermanos: Durante la antigua alianza hubo muchossacerdotes, porque la muerte les impedía permanecer en su oficio. En cambio,Jesucristo tiene un sacerdocio eterno, porque Él permanece para siempre. De ahíque sea capaz de salvar, para siempre, a los que por su medio se acercan aDios, ya que vive eternamente para interceder por nosotros.
Ciertamente que un sumo sacerdote como éste era el que nos convenía: santo,inocente, inmaculado, separado de los pecadores y elevado por encima de loscielos; que no necesita, como los demás sacerdotes, ofrecer diariamentevíctimas, primero por sus pecados y después por los del pueblo, porque esto lohizo de una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo. Porque los sacerdotesconstituidos por la ley eran hombres llenos de fragilidades; pero el sacerdoteconstituido por las palabras del juramento posterior a la ley, es el Hijoeternamente perfecto.
 Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Jn 14, 23) R/. Aleluya, aleluya.
El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y haremos en élnuestra morada, dice el Señor. R/.

Amarás al Señor tu Dios. - Amarás a tu prójimo.

Del santo Evangelio según san Marcos: 12, 28-34

En aquel tiempo, uno de los escribas se acercó a Jesúsy le preguntó: "¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?".Jesús le respondió: "El primero es: Escucha, Israel: El Señor; nuestroDios, es el único Señor; amarás al Señor; tu Dios, con todo tu corazón, contoda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. El segundo es éste:Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay ningún mandamiento mayor queéstos".
El escriba replicó: "Muy bien, Maestro. Tienes razón, cuando dices que elSeñor es único y que no hay otro fuera de Él, y que amarlo con todo el corazón,con toda el alma, con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo,vale más que todos los holocaustos y sacrificios".
Jesús, viendo que había hablado muy sensatamente, le dijo: "No estás lejosdel Reino de Dios". Y ya nadie se atrevió a hacerle más preguntas.
 Palabradel Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Presentemos al Padre nuestras plegarias, por nosotrosy por el mundo entero.
Después de cada petición diremos:
Escúchanos, Padre.
Por la unidad de todas las Iglesias cristianas. Oremos.
Por las vocaciones sacerdotales y religiosas. Oremos.
Por los gobernantes de nuestro país. Oremos.
Por los que tienen que ganarse la vida con trabajos duros y mal pagados.Oremos.
Por los que han caído en la droga y la delincuencia. Oremos.
Escucha, Padre, nuestra oración, y haz de nuestras vidas un fiel reflejo detu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que este sacrificio que vamos a ofrecerte en comunióncon toda tu Iglesia, te sea agradable, Señor, y nos obtenga la plenitud de tumisericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 6, 58)

En la misma forma en que yo vivo por el Padre, que meha enviado y que es la vida, el que me come, vivirá por mí, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Continúa, Señor, en nosotros tu obra de salvación pormedio de esta Eucaristía para que, cada vez más unidos a Cristo en esta vida,merezcamos vivir con Él eternamente. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- La razón se protege a sí misma.Si nos atenemos exclusivamente a los dictados de nuestra razón, terminamos pordefender siempre y a toda costa nuestro bienestar personal. Solamente desde laapertura de horizontes que nos regala el Señor Jesús, podemos sentirnosinterpelados y motivados a superar nuestra mezquindad. Su forma de vivir estuvototalmente volcada hacia Dios, con quien oraba incesantemente buscando suvoluntad; y a la vez estuvo orientada hacia sus hermanos, es decir, hacia laspersonas más débiles a quienes socorrió de manera eficaz, aliviando susenfermedades y manifestándoles un amor personal y único. No fue con discursosque nos exhortó a vivir la doble dimensión del amor; fue con su propia vida quenos trasparentó la indisoluble conexión entre el amor a Dios y a los hermanos.