Lecturas Domingo 2 de Diciembre 2012, 1ºDomingo de Adviento


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DOMINGO 2

I DOMINGO DE ADVIENTO (INICIA NUEVO AÑO LITÚRGICO, CICLO C)

Santos: Bibiana de Roma, mártir Roberto de Matallana, abad.Beata María Ángela Astorch, religiosa. (Morado)

LEVANTEN LA CABEZA

Jr 33,14-16; 1 Ts 3,12-4,2, Lc 21,25-28.34-36

En aquellos días profetiza Jeremías, vivirán tranquilos, porque Diossuscitará un nuevo vástago, que, establecerá el derecho en la tierra. Elanuncio en manera alguna nos exime de realizar nuestros compromisos comopersonas y ciudadanos. Las profecías tampoco alientan la evasión del creyente,sino el compromiso más entusiasta. En esa óptica exhorta san Pablo a loscristianos de Tesalónica. La noticia de la venida del Señor implica asumir unaactitud activa y responsable, practicando un amor creciente con los hermanos ycon la sociedad en general. La certidumbre que nos comparte el Evangelio de sanLucas está fundada en la palabra del Señor. La culminación del Reinado de Diosno implica soñar despiertos Las palabras de Jesús no pasarán como la propagandaque envejece. Sus promesas resultan creíbles porque hay todo un"currículum" personal que lo autentifica como un profeta genuino, elverdadero Hijo de Dios, que da la vida sin regateos.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 24, 1-3)

A ti, Señor, levanto mi alma; Dios mío, en ti confío, no quede yodefraudado. Que no se burlen de mí mis enemigos; pues los que esperan en ti, noquedan defraudados.

No se dice Gloria

ORACIÓN COLECTA

Señor, despierta en nosotros el deseo de prepararnos a la venida de Cristocon la práctica de las obras de misericordia para que, puestos a su derecha eldía del juicio, podamos entrar al Reino de los cielos. Por nuestro SeñorJesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Yo haré nacer del tronco de David un vástago santo.

Del libro del profeta Jeremías: 33, 14-16

"Se acercan los días, dice el Señor, en que cumpliré la promesa quehice a la casa de Israel y a la casa de Judá. En aquellos días y en aquellahora, yo haré nacer del tronco de David un vástago santo, que ejercerá lajusticia y el derecho en la tierra. Entonces Judá estará a salvo, Jerusalénestará segura y la llamarán 'el Señor es nuestra justicia' ". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 24 R/. Descúbrenos, Señor, tus caminos.
Descúbrenos, Señor, tus caminos, guíanos con la verdad de tu doctrina. Tú eresnuestro Dios y salvador y tenemos en ti nuestra esperanza. R/.
Porque el Señor es recto y bondadoso, indica a los pecadores el sendero, guíapor la senda recta a los humildes y descubre a los pobres sus caminos. R/.
Con quien guarda su alianza y sus mandatos, el Señor es leal y bondadoso. ElSeñor se descubre a quien lo teme y le enseña el sentido de su alianza. R/.

Que el Señor los fortalezca hasta que Jesús vuelva.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses: 3, 12-4, 2

Hermanos: Que el Señor los llene y los haga rebosar de un amor mutuo yhacia todos los demás, como el que yo les tengo a ustedes, para que Él conservesus corazones irreprochables en la santidad ante Dios, nuestro Padre, hasta eldía en que venga nuestro Señor Jesús, en compañía de todos sus santos.
Por lo demás, hermanos, les rogamos y los exhortamos en el nombre del SeñorJesús a que vivan como conviene, para agradar a Dios, según aprendieron denosotros, a fin de que sigan ustedes progresando. Ya conocen, en efecto, lasinstrucciones que les hemos dado de parte del Señor Jesús.
 Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Sal 84, 8) R/. Aleluya, aleluya.
Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación. R/.

Se acerca su liberación.

Del santo Evangelio según san Lucas: 21, 25-28. 34-36

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Habrá señalesprodigiosas en el sol, en la luna y en las estrellas. En la tierra, lasnaciones se llenarán de angustia y de miedo por el estruendo de las olas delmar; la gente se morirá de terror y de angustiosa espera por las cosas quevendrán sobre el mundo, pues hasta las estrellas se bambolearán. Entonces veránvenir al Hijo del hombre en una nube, con gran poder y majestad. 
Cuando estas cosas comiencen a suceder, pongan atención y levanten la cabeza,porque se acerca la hora de su liberación. Estén alerta, para que los vicios,la embriaguez y las preocupaciones de esta vida no entorpezcan su mente y aqueldía los sorprenda desprevenidos; porque caerá de repente como una trampa sobretodos los habitantes de la tierra.
Velen, pues, y hagan oración continuamente, para que puedan escapar de todo loque ha de suceder y comparecer seguros ante el Hijo del hombre".
 Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Mientras esperamos la venida definitiva del Señor, oremos para que su amor,su paz y su luz, transformen ya ahora nuestras vidas y las de nuestroshermanos.
Después de cada petición diremos:
Ven, Señor Jesús, y aumentanuestra fe.
Para que llegueel día en que todos los hombres y mujeres del mundo entero puedan vivir en paz,con esperanza, confiados ante el futuro. Oremos.
Para que el Presidente de la República, los legisladores y autoridades públicasque han asumido un cargo recientemente en nuestra patria, trabajen sinceramentepor el bienestar de todos, y especialmente de los que menos tienen.
 Oremos.
Para que el pueblo de Israel, que recibió desde muy antiguo la llamada delSeñor, se esfuerce al servicio de la paz y muestre ante el mundo el rostroamoroso de Dios.
 Oremos.
Para que nuestros difuntos vivan para siempre la alegría de la vida nueva queDios nos promete.
Oremos.
Para que todos nosotros, reunidos al empezar este Tiempo de Adviento paracelebrar la Eucaristía, nos convirtamos de corazón para preparar la venida delSeñor. Oremos. Ven, Señor Jesús y renueva el camino de la humanidad. Tú,nuestro hermano, que vives y...

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, estas ofrendas que hemos tomado de tus mismos dones, yconcédenos que esta Eucaristía que estamos celebrando, nos alcance la salvacióneterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I/A o I/B de Adviento.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 84, 13)

El Señor nos mostrará su misericordia y nuestra tierra producirá su fruto.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Por nuestra participación en esta Eucaristía, enséñanos, Señor, a no ponernuestro corazón en las cosas pasajeras, sino en los bienes eternos. PorJesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Cuando tengo ocasión de interrogar a los jóvenes sobresu manera de entender la muerte, las opciones se reducen finalmente a dos. Lamuerte como fin, es decir, como meta para transitar a la plenitud de la vida; ola muerte como final, o sea, como término absoluto de la existencia, comoaniquilación definitiva de la vida. Sin pretensiones de ser fabricante deestadísticas, me sorprende reconocer que la mayoría de sus respuestas exhiben,al menos de los dientes para afuera —pues uno no sabe deletrear las conviccionesmás hondas— su impotencia para abrirse a la trascendencia y a la esperanzacristiana. La cultura de lo tangible y la veneración de las evidencias lesdificulta el acceso a la misteriosa esperanza. Los creyentes tenemos un reto enesta sociedad atrapada en la fugacidad del presente: nos corresponde documentarcon actitudes congruentes, nuestra condición de forasteros en este mundo. Comodijera un poeta, somos exiliados en la tierra, que caminamos anhelando lapatria definitiva.