Lecturas Domingo 18 de Noviembre 2012, XXXIII domingo ordinario


ImprimirImprimirEnviarEnviarPDFPDF

DOMINGO 18

XXXIII DOMINGO ORDINARIO

Dedicación de las Basílicas de San Pedro y San Pablo

Santos: SantaFilippina Rosa Duchesne, religiosa. Beata Carolina Kózka, mártir. (Verde)

LA CERTIDUMBRE DE SU VENIDA

Dn 12,1-3; Hb 10, 11-14. 18; Mc 13 24-32

La comunidad cristiana del último cuarto del sigloprimera atravesó por situaciones de adversidad y persecuciones. Hoy, el climade inseguridad social y fragmenta nuestra existencia, nos roba la confianza ynos deja en el desamparo, porque sabemos por experiencia propia y ajena que elviolento puede destruirnos cuando decida hacerlo. Los cristianos perseguidos nodisfrutaban de las persecuciones, las soportaban con esperanza y oración. Enese horizonte, el anuncio de la inminente venida del Hijo del Hombre parajuagar a hombres y mujeres era una buena noticia. De esa expectativa habíanvivido los israelitas desde dos siglos antes de Cristo. El libro de Danielhabía propagado la confianza en el Dios justo quedaría su merecido a justos ymalvados. Cuando se acrecienta la fuerza de los violentos, experimentamosdesasosiego porque pareciera que Dios nos hubiera dejado desamparados e inermesante el abuso de los poderosos. La carta de los Hebreos nos transmite sucertidumbre; el Señor ha vencido y aguarda la humillación de sus enemigos.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Jr 29, 11. 12. 14)

Yo tengo designios de paz, no de aflicción, dice elSeñor. Me invocarán y yo los escucharé y los libraré de su esclavituddondequiera que se encuentren.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Señor, tu ayuda para entregarnos fielmentea tu servicio porque sólo en el cumplimiento de tu voluntad podremos encontrarla felicidad verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Entonces se salvará tu pueblo.

Del libro del profeta Daniel: 12, 1-3

En aquel tiempo, se levantará Miguel, el gran príncipeque defiende a tu pueblo. Será aquél un tiempo de angustia, como no lo hubodesde el principio del mundo. Entonces se salvará tu pueblo; todos aquellos queestán escritos en el libro. Muchos de los que duermen en el polvo, despertarán:unos para la vida eterna, otros para el eterno castigo. Los guías sabiosbrillarán como el esplendor del firmamento, y los que enseñan a muchos lajusticia, resplandecerán como estrellas por toda la eternidad. Palabrade Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 15 R/. Enséñanos, Señor, el camino de lavida.
El Señor es la parte que me ha tocado en herencia: mi vida está en sus manos. Tengosiempre presente al Señor y con Él a mi lado, jamás tropezaré. R/.
Por eso se me alegran el corazón y el alma y mi cuerpo vivirá tranquilo, porquetú no me abandonarás a la muerte ni dejarás que sufra yo la corrupción. R/.
Enséñame el camino de la vida, sáciame de gozo en tu presencia y de alegríaperpetua junto a ti. R/.

Con una sola ofrenda Cristo hizo perfectos parasiempre a los que ha santificado.

De la carta a los hebreos: 10, 11-14. 18

Hermanos: En la antigua alianza los sacerdotesofrecían en el templo, diariamente y de pie, los mismos sacrificios, que nopodían perdonar los pecados. Cristo, en cambio, ofreció un solo sacrificio porlos pecados y se sentó para siempre a la derecha de Dios; no le queda sinoaguardar a que sus enemigos sean puestos bajo sus pies. Así, con una solaofrenda, hizo perfectos para siempre a los que ha santificado. Porque una vezque los pecados han sido perdonados, ya no hacen falta más ofrendas por ellos. Palabrade Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Cfr. Lc 21, 36) R/. Aleluya,aleluya. 
Velen y oren, para que puedan presentarse sin temor ante el Hijo del hombre.R/.

Congregará a sus elegidos desde los cuatro puntoscardinales.

Del santo Evangelio según san Marcos: 13, 24-32

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:"Cuando lleguen aquellos días, después de la gran tribulación, la luz delsol se apagará, no brillará la luna, caerán del cielo las estrellas y eluniverso entero se conmoverá. Entonces verán venir al Hijo del hombre sobre lasnubes con gran poder y majestad. Y Él enviará a sus ángeles a congregar a suselegidos desde los cuatro puntos cardinales y desde lo más profundo de latierra a lo más alto del cielo.
Entiendan esto con el ejemplo de la higuera. Cuando las ramas se ponen tiernasy brotan las hojas, ustedes saben que el verano está cerca. Así también, cuandovean ustedes que suceden estas cosas, sepan que el fin ya está cerca, ya está ala puerta. En verdad que no pasará esta generación sin que todo esto se cumpla.Podrán dejar de existir el cielo y la tierra, pero mis palabras no dejarán decumplirse. Nadie conoce el día ni la hora. Ni los ángeles del cielo ni el Hijo;solamente el Padre".
 Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Presentemos nuestras plegarias a Dios, nuestro Padre.Después de cada petición diremos:
Escúchanos, Padre.
Por los pastores de la Iglesia. Que con su ejemplo sean un estímulo paraque surjan nuevas vocaciones al ministerio sacerdotal. Oremos.
Por nuestra Iglesia diocesana. Para que disponga de los recursos materialesnecesarios para llevar a cabo su actividad y mantener sus obras apostólicas.Oremos.
Por la paz en nuestra patria. Para que el recuerdo de la Revolución nos muevasiempre a buscar la justicia en México. Oremos.
Por los que sufren a causa de la soledad, la enfermedad, el hambre o lapobreza. Para que no les falte la ayuda de los que pueden hacer más llevaderasu situación. Oremos.
Por todos los que estamos aquí. Para que, cuando termine nuestro peregrinar eneste mundo, el Padre del amor y de la misericordia nos reciba con nuestroshermanos difuntos en el banquete de su Reino.
 Oremos. Escucha,Señor, las oraciones que te hemos dirigido, y conviértenos en administradoresdiligentes de los talentos que nos has confiado. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que estos dones traídos a tu altar nos obtengan de ti,Señor y Dios nuestro, la gracia de servirte con amor y la felicidad eterna. PorJesucristo, nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mc 11, 23-24)

Yo les aseguro, dice el Señor, que todo cuanto pidanen la oración, si tienen fe en obtenerlo, les será concedido.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que nuestra participación en esta Eucaristíaque tu Hijo nos mandó celebrar como memorial suyo, nos una siempre con elvínculo de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- La esperanza en el retorno del Señor victorioso con elfin de hacer justicia sobre sus elegidos no es en manera alguna una ilusiónconsoladora que nos dispensa de nuestra responsabilidad histórica. Al esperarla venida de Cristo como juez de vivos y muertos, estamos expresando nuestrainsatisfacción con todos los jueces y libertadores falaces, que prometieronrestablecer el orden social y hacer vigente el derecho y la justicia sinconseguirlo. Acostumbrados como estamos a vivir y padecer un mundo donde losverdugos pisotean y pasan por encima de las víctimas, necesitamos apuntalar elprincipio esperanza. Ni podemos cruzarnos de brazos, ni podemos darnos porvencidos. La victoria de las víctimas no será una revancha. Será lareivindicación de su dignidad. El Señor Jesús no se saldrá por la puertatrasera de la historia, como si estuviera avergonzado del predominio de la maldad.El Señor regresará por la puerta grande para festejar la victoria del Diosjusto y compasivo y de todos sus fieles.