Lecturas Domingo 123 de Diciembre 2012, 4º Domingo de Adviento


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DOMINGO 23

IV DOMINGO DE ADVIENTO

Santos: Juan de Kety o Kanty, presbítero; Victoria y Anatoliade Roma, mártires. Beato Nicolás Factor, presbítero.(Morado)

ASÍ VENDRÁ LA PAZ

Mi 5,14; Hb, 10,5-10; Lc 1,39-45

El profeta Miqueas tenía ideas claras sobre la manera como Diosrestablecería próximamente la suerte de los pueblos y ciudades de Sudé. Miqueasno mostraba una mentalidad pasiva; no estaba esperando que un descendiente deDavid resolviera milagrosamente los problemas derivados de la irresponsabilidadde los gobernantes. Ellos, los israelitas de a pie, tendrían que asumir suresponsabilidad histórica; en caso que ocurriera una invasión, ellos ladeberían enfrentar. Dios suscitaría un jefe originario de Belén; por mediaciónsuya, Dios los liberaría, pero el pueblo tendría que asumir su propiaresponsabilidad. Por su parte, el relato del Evangelio de san Lucas presenta elencuentro anticipado de la madre de dos profetas sobresalientes, Jesús y Juanel Bautista que consagraron su vida a la consolidación de la paz Desde latradición profética de Israel, las transformaciones radicales dentro de lahistoria del pueblo, comienzan siempre con señales modestas. El nacimiento dedos niños pequeños, en medio de dos familias humildes, sería la pequeña semillade paz que Dios sembraría en medio de Israel, llamado a ser tierra fecunda.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Is 45, 8)

Destilen, cielos, el rocío, y que las nubes lluevan al justo; que la tierrase abra y haga germinar al salvador.

No se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Derrama, Señor, tu gracia sobre nosotros, que hemos conocido por el anunciodel ángel la encarnación de tu Hijo, para que lleguemos, por su pasión y sucruz, a la gloria de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

De ti saldrá el jefe de Israel.

Del libro del profeta Miqueas: 5, 1-4

Esto dice el Señor: "De ti, Belén Efrata, pequeña entre las aldeas deJudá, de ti saldrá el jefe de Israel, cuyos orígenes se remontan a tiempospasados, a los días más antiguos.
Por eso, el Señor abandonará a Israel, mientras no dé a luz la que ha de dar aluz. Entonces el resto de sus hermanos se unirá a los hijos de Israel. Él selevantará para pastorear a su pueblo con la fuerza y la majestad del Señor, suDios. Ellos habitarán tranquilos, porque la grandeza del que ha de nacerllenará la tierra y él mismo será la paz".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 79 R/. Señor, muéstranos tu favor y sálvanos.
Escúchanos, pastor de Israel; tú que estás rodeado de querubines, manifiéstate;despierta tu poder y ven a salvarnos. R/.
Señor, Dios de los ejércitos, vuelve tus ojos, mira tú viña y visítala; protegela cepa plantada por tu mano, el renuevo que tú mismo cultivaste. R/.
Que tu diestra defienda al que elegiste, al hombre que has fortalecido. Ya nonos alejaremos de ti; consérvanos la vida y alabaremos tu poder. R/.

Aquí estoy, Dios mío, para hacer tu voluntad.

De la carta a los hebreos: 10, 5-10

Hermanos: Al entrar al mundo, Cristo dijo, conforme al salmo: No quisistevíctimas ni ofrendas; en cambio, me has dado un cuerpo. No te agradaron losholocaustos ni los sacrificios por el pecado; entonces dije —porque a mí serefiere la Escritura—: Aquí estoy, Dios mío; vengo para hacer tuvoluntad".
Comienza por decir: No quisiste víctimas ni ofrendas, no te agradaron losholocaustos ni los sacrificios por el pecado —siendo así que eso es lo quepedía la ley—; y luego añade: "Aquí estoy, Dios mío; vengo para hacer tuvoluntad".
Con esto, Cristo suprime los antiguos sacrificios, para establecer el nuevo. Yen virtud de esta voluntad, todos quedamos santificados por la ofrenda del cuerpode Jesucristo, hecha una vez por todas.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Lc 1, 38) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy la esclava del Señor; cúmplase en mí lo que me has dicho. R/.

¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a verme?

Del santo Evangelio según san Lucas: 1, 39-45

En aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo de las montañasde Judea, y entrando en la casa de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto éstaoyó el saludo de María, la criatura saltó en su seno.
Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo, y levantando la voz, exclamó:"¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quiénsoy yo, para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo amis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has creído, porquese cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús. Credo.

PLEGARIA UNIVERSAL
Cuando nos acercamos ya a lafiesta del nacimiento de aquel que viene a mostrarnos la bondad de Dios y suamor a toda la humanidad, oremos.
Después de cada petición diremos:
Ven, Señor Jesús, y aumentanuestra fe.
Para que laIglesia entera, todos los cristianos, vivamos con mucha fe la espera delnacimiento de Jesús. Oremos.
Para que los gobernantes de todos los países busquen sinceramente la paz y laconcordia entre todos los pueblos de la tierra.
 Oremos.
Para que todas las madres que están esperando un hijo puedan vivir este momentotan importante con mucha alegría y confianza en el futuro.
 Oremos.
Para que los que llegan para estas fiestas marcados por la pobreza y lasdificultades de la crisis económica, encuentren las ayudas que necesitan parapoder seguir adelante.
 Oremos.
Para que todos nosotros sepamos encontrar en estos días momentos de silencio yde oración, para vivir de verdad en nuestros corazones la venida del Hijo deDios.
 Oremos.
Escúchanos, Señor Jesús, y ven asalvamos. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que el mismo Espíritu que cubrió con su sombra y fecundó con su poder elseno de la Virgen María, santifique, Señor, estas ofrendas que hemos depositadosobre tu altar. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio II/A o II/ B de Adviento.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Is 7, 14)

He aquí que la Virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán pornombre Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Tú, que nos has dado en este sacramento la prenda de nuestra salvación,concédenos, Padre todopoderoso, prepararnos cada día con mayor fervor paracelebrar dignamente el nacimiento de tu Hijo, que vive y reina por los siglosde los siglos.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- En el refranero popular es desobra conocido el proverbio que dice "a Dios rogando y con el mazodando". El dicho recoge sin duda alguna la sabiduría popular cristiana quearticulaba las dos dimensiones esenciales de la espiritualidad cristiana: laconfianza en Dios y la responsabilidad de los creyentes. Ningún ideal mesiánicocancela nuestra responsabilidad personal y social. Los oyentes y lectores deloráculo de Miqueas enfrentaban amenazas diversas por parte de naciones vecinasmilitarmente más fuertes. No imaginaban que descendería una legión celeste alibrarlos de los asirios, tampoco pensaban que un descendiente de Davidresolvería por sí solo todos sus problemas. Ellos tendrían que asumir suspropias obligaciones. La corresponsabilidad social, la participación libre yvoluntaria de creyentes y ciudadanos genera un movimiento y una dinámica socialrealmente eficaz y transformadora. La fe cristiana no puede vivirse desdeactitudes de pasividad, dependencia o aislamiento. La fe genera un tejido derelaciones que cohesionan a los creyentes, transformándolos en una comunidadparticipativa y responsable.