Juegos Escolares

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Sábado por la mañana, supongo que podríamos hablar de cualquier ciudad, y Logroño se viste de chándal para disputar los Juegos Escolares.

 

Niños entusiasmados, padres vibrantes, entrenadores ansiosos. Empieza el partido, los nervios, por parte de todos, se ponen en funcionamiento y me surge una duda: ¿cuál es el fin de estos Juegos? Porque el deporte no es, en sí mismo, un fin, sino que es el medio para la formación de las personas. Una formación y/o adquisición de valores que para que afloren y se asienten en los jóvenes, ha de hacerse con gran profesionalidad.

 

Valores como la solidaridad: ese mantener un compromiso con quien lo necesita poniendo el esfuerzo para mejorar. La tolerancia, que nace y se fomenta cuando sabemos respetar y aceptar actos aunque sean contrarios a los nuestros. Juego limpio: jugadas limpias, vocabulario limpio, gestos limpios, por lo tanto, quedan excluidos  los insultos verbales, gestuales y jugadas donde sólo se machaca al contrario.

 

Solidaridad, tolerancia, juego limpio por parte de los niños, pero cada vez más, por parte de padres y entrenadores.

 

Por favor, que predomine el valor lúdico del deporte y sepamos disfrutar de él con los niños. Somos los padres y entrenadores quienes hemos de dar ejemplo respetando al rival deportivo, al árbitro y a la afición del contrario.