Inicio del Año Paulino. San Pablo, un hombre indomable

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Inicio del Año Paulino San Pablo, un hombre indomable

 1. Para saber

 Este 29 de Junio, solemnidad de San Pedro y san Pablo, el Papa Benedicto XVI ha convocado a un “Año Paulino” para conmemorar los dos mil años del nacimiento del Apóstol de las gentes. La figura de san Pablo es grande para la Iglesia, no solo para sus comienzos, sino para toda su historia. Con sus escritos, san Pablo nos hace profundizar en el conocimiento de Cristo y de su Iglesia, mostrando su gran celo por las almas.

 Como está escrito en la Sagrada Escritura, San Pablo tuvo una gran conversión. De ser un judío tan celoso de sus creencias que perseguía a los que se hubieran hecho cristianos, debido a un encuentro que tuvo con Cristo, se volvió un ferviente cristiano y se volvió un gran apóstol que dedicó toda su vida a llevar la Palabra de Dios por todas partes. No le detuvo nada. Como él mismo explica al hacer ver que comprende a los perseguidos pues él mismo padeció más en fatigas y cárceles, y “en azotes, muchísimo más; en peligros de muerte, muchas veces. Cinco veces recibí de los judíos cuarenta azotes menos uno; tres veces fui azotado con varas; una vez fui lapidado; tres veces naufragué; un día y una noche pasé náufrago en alta mar; en mis frecuentes viajes sufrí peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi raza, peligros de los gentiles, peligros en ciudad, peligros en despoblado, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; trabajos y fatigas, frecuentes vigilias, con hambre y sed, en frecuentes ayunos, con frío y desnudez; y además de otras cosas, mi responsabilidad diaria: la solicitud por todas las iglesias ¿ Quién desfallece sin que yo desfallezca ?” (II Cor 11, 23ss).

 2) Para pensar

 No obstante tantas dificultades y amenazas, siempre supo ir para adelante confiando en que estaba haciendo la voluntad de Dios.

 Hay una anécdota que muestra una actitud positiva ante ciertas dificultades.

 Sucede que después de la 2da. Guerra Mundial, un joven piloto inglés probaba un frágil avión monomotor. Era una peligrosa aventura alrededor del mundo. Poco después de despegar, de un pequeño aeródromo de la India, oyó unos ruidos extraños que venían de detrás de su asiento y se dio cuenta que había unos ratones a bordo. Pensó que si roían la cobertura de lona, podían destruir su frágil avión.

 Una solución era volver al aeropuerto para librarse de su incómodo, peligroso e inesperado pasajero. Pero de repente recordó lo que le había dicho su maestro de aviación: que las ratas no resisten las grandes alturas.

 Fue así que volando cada vez más alto, poco a poco cesaron los ruidos que ponían en peligro su viaje.

 Por tanto, si alguien amenaza con destruirnos por envidia, calumnia o maledicencia... La solución será: Volar más alto. Si las críticas nos atacan o nos hacen alguna injusticia, a volar aún más alto es el remedio, recordando que las ratas no resisten las grandes alturas.

 Pensemos cómo reaccionamos ante un mal que nos aqueja, si solo nos quejamos, o nos sirve para levantar el vuelo.

 3) Para vivir

 San Pablo voló muy alto, aunque padeció muchos males y persecuciones. Sería un buen propósito para este “Año Paulino” conocer más a San Pablo a fin de saber imitarlo y acudir a su intercesión, pues es un ejemplo de amor a Cristo hasta la muerte.

(e-mail: padrejosearticulos@gmail.com)