El hecho de sentir que nada me llena completamente, ¿puede ser signo de vocación, de un llamado?

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El hecho de sentir que nada me llena completamente, ¿puede ser signo de vocación, de un llamado?

Rosamaría pregunta:

Hola Padre, tengo 23 años, hace aproximadamente 2 años comencé a sentir la inquietud vocacional. Tengo estudios universitarios y un buen trabajo en lo que me gusta y para lo cual me preparé estudiando. Tengo a mi familia conmigo, pero aún así siento que mi profesión no me llena. Antes de optar por entrar al postulantado de una congregación de hermanas que me acompañaron en la dirección espiritual, decidí darme tiempo para pensarlo, y ahora veo la realidad más de cerca y abrí los ojos a muchas cosas. Cuando pienso en el matrimonio, siento que sería limitarme a algo (un esposo y unos hijos), pudiendo quizás hacer más entregando mi vida a Dios. Colaboraba en un apostolado de la salud y tuve que dejarlo por mi trabajo. El hecho de sentir que nada me llena completamente, ¿puede ser signo de vocación, de un llamado?

Muy estimada Rosamaría,

Gracias por tu pregunta y por compartirme en breves líneas lo que ha sido tu vida y las interrogantes que te planteas ante la posibilidad de un llamado de Dios.

No cabe duda que todos queremos ser felices y que Dios nuestro Señor es el único que puede colmar nuestras ansias de felicidad y plenitud. Él te ha ido guiando para que puedas abrir los ojos, como tú dices, e ir descubriendo su voluntad santísima sobre ti. Tú haces cosas muy hermosas y buenas, como trabajar, estar con tu familia, estudiar... pero siempre sigues con esa sensación de que algo importante falta en tu vida. Y sigues buscando a Dios... Yo creería que si tú le buscas, es porque Él te está buscando primero. En este sentido, conviene no olvidar que Cristo es siempre quien toma la iniciativa.

Es importante, Rosamaría, que tengas presente que el matrimonio es una realidad muy hermosa, por la que, de alguna manera, se hace presente en la entrega mutua, la unión que tendremos con Dios en el cielo: es un signo de la unión de Cristo con la Iglesia, como dice San Pablo en la carta a los Efesios. Pero, Cristo elige también a algunos para que no lo amemos a través del signo, sino que nos unamos directamente a Él, plenamente, prefigurando la realidad celestial a través de nuestra consagración total a su amor. Creo que es esta realidad lo que te está inspirando a darte cuenta que tu corazón no puede limitarse a unos cuantos seres queridos, sino que Él te ha dado un corazón tan grande para amar sin límites a todos los hombres y mujeres del mundo.

Te invitaría a volver con las hermanas que te han acompañado en dirección espiritual, les hables de tus inquietudes y luego, delante de Dios y por amor, con total libertad, optes por lo que diga más amor. El camino de la vida religiosa es el camino "más perfecto", no porque sea mejor... sino porque te entregas a la Realidad directamente y no a través de signos. Por eso ese vacío... porque todo lo demás te sabe a poco, te queda chico, aunque sea bueno y hermoso en sí mismo.

Cuenta con mis oraciones en tu búsqueda y mantente muy cerca de la Santísima Virgen María, la primera consagrada, para que Ella te acompañe y haga ver con claridad la voluntad de su Hijo y el amor que Él te tiene.