Google y Wikipedia: las trampas escondidas en la red, según L´Osservatore Romano

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Google, el motor de búsquedas más utilizado a nivel mundial, está desarrollando un nuevo programa para traducciones vocales (dictadas).

 

Actualmente Google cuenta con el célebre Traductor Google basado en transcripciones textuales. Este nuevo paso supone algo inédito (ya en cierta forma activo, en versión de prueba, en los videos de YouTube, propiedad de Google).

 

El traductor vocal se basa, según explicaciones del desarrollador, Ashis Venugopal, en el uso de criterios estadísticos y no gramaticales. El sistema confronta las frases a traducir con clásicos de la literatura, de la religión, discursos pronunciados en la ONU, etc., parte del amplio acervo de Google. Tras ese "cara a cara" entre el material a traducir y el acervo se ofrece el resultado aproximado, sujeto a un margen de error, pero funcional.

 

¿Cuál es la objeción? Según un artículo publicado en el diario italiano La Repubblica, citado por L´Osservatore Romano (16-17 de enero de 2012, p. 5), el problema comienza «cuando se piensa que para traducir un texto basta pasarlo por un traductor automático. Hay que tener en cuenta que una frase no es un acartonamiento de palabras sino, sobre todo, una forma sintáctica que da sentido a toda palabra individual gracias a los propios nexos. Eso lo percibimos sólo nosotros».

 

¿Y qué decir sobre Wikipedia? L´Osservatore Romano cita en el mismo texto un artículo publicado en el diario francés Le Monde (cf. Wikipédia, bazar libertaire, 14.01.2012) donde se pone una objeción a la creencia común que tiene a la célebre enciclopedia on line como un paraíso de la libertad: «Es indudablemente positivo, de hecho, la posibilidad sin precedente de difusión de la cultura enciclopédica, pero es muy peligroso difundir la ilusión que cualquiera -especialmente los apasionados de una materia así, que puede resultar verdaderamente dañosa, sin hablar de cuantos difunden noticias falsas a propósito- pueda improvisar una enciclopedia».

 

Tras esas dos consideraciones uno podría preguntarse si realmente son verdaderos problemas. Por supuesto que son consideraciones que hay que tomar en cuenta (sobre Wikipedia recordamos la entrevista a uno de los administradores. Se puede leer en Wikipedia, la meca del relativismo, 20.02.2011) pero detrás de esto hay algo más profundo y es precisamente a lo que apunta el artículo de L´Osservatore Romano: todos estos avances, ¿no nos están quitando la capacidad crítica y de aprendizaje, cualidades que nos recuerdan que la adquisición de conocimientos supone un esfuerzo pero que nos hace estar atentos a la realidad?

 

No parece exagerado detenerse a pensar si el continuo sucederse de iniciativas digitales y dispositivos móviles va en detrimento de la capacidad de análisis.