¿Era un llamado de Dios?

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¿Era un llamado de Dios?

 Pablo Andrés pregunta:

Muy querido Padre,

Este verano hice una peregrinación por Francia y España, hasta llegar a Santiago de Compostela. En los trayectos, tenía mucho tiempo para reflexionar y hablar con Dios y "poner orden" en muchos aspectos de mi vida. Al entrar en algunas catedrales, me he sentido sobrecogido por su majestad y esplendor y ahí he podido casi tocar a Dios. Desde entonces, estoy cautivado por estas experiencias. Yo siempre me he visto como un católico comprometido y no siento deseos de ser sacerdote, pero, al mismo tiempo, hay algo en mí que me cautiva para dedicar mi vda a Cristo. ¿Era un llamado de Dios lo que viví este verano? 

 Estimado Pablo Andrés,

Enhorabuena por haber hecho el camino de Santiago. Sin duda Dios se vale de esas largas caminatas y peregrinaciones para hablarnos al corazón, hacernos entrar en nosotros mismos y llegar a su casa... Juan Pablo II decía que al peregrinar, salimos de nuestra vida ordinaria, la "ciudad del mundo", para llegar al santuario, que es la "ciudad de Dios" y vivir, cuando regresamos al mundo, como ciudadanos de esta ciudad celestial que se rige por el evangelio.

Ciertamente la belleza es algo que nos atrae y conquista, y, por eso, muchos teólogos han dicho que la Belleza es uno de los nombres de Dios. Sin hacer mucha teológica especulativa, parece que tú lo has descubierto por medio de la experiencia. Sin duda era Dios el que quería que tú lo encontraras y por eso se te ha manifestado con tanta fuerza.

Volviendo a tu pregunta... no te puedo decir si Dios te está llamando a ser sacerdote o consagrado o al matrimonio. Para eso, hace falta llevar un proceso de discernimiento que no se puede hacer con una orientación por internet. Pero sí puedes hablar con algún sacerdote o religioso de tu confianza para que él te pueda orientar.

Sin embargo, si ese amor por la Belleza arde en tu corazón, puede ser que Dios no quiera que te llenes con "bellezas" con "b" minúscula, sino que te des cuenta que tu corazón sólo se llenará en la contemplación y posesión creciente de la Belleza con "b" mayúscula. Si Él te lo pide, dile que sí. No te arrepentirás.

Te encomiendo. Por favor, reza por todos los homrbes que buscan a Dios, para que también, como tú, puedan encontrarlo en la belleza de la creación y del arte... y en el Evangelio.