¿Era Dios el que me hablaba?

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¿Era Dios el que me hablaba?

Samuel pregunta:

Provengo de una familia numerosa, y siempre he pensado que sería hermoso que uno de nosotros fuera sacerdote o monja. Cuando era pequeño mi familia participaba activamente en la iglesia, y siempre me vi a mi de grande dando clases de catecismo. Quiero estar cera de la Iglesia, y ser un miembro activo. Pero nunca había pensado ofrecerle mi vida entera a Dios, y ahora me lo estoy cuestionando. Cuando me confirmé, estando cerca del altar, sentí una voz que me llamaba por mi nombre, pero cuando volteé para mirar quién me hablaba no había nadie a mi alrededor, excepto dios en la cruz. No estoy seguro si fue un llamado o si estoy escuchando cosas. Por favor ayúdeme.

Estimado Samuel:

No puedo decirte si fue tu imaginación o no, pero no le daría demasiada importancia a un suceso aislado. Lo que está sucediendo aquí es que gradualmente te estás acercando cada día más a Dios, especialmente cuando estás en oración y ahí Dios aprovecha para mostrate su voluntad.

Creo que debes ponerte en las manos de Dios cada vez que estés orando. Si esa inquietud que experimentaste sigue en el tiempo, convendría que hablaras con un confesor prudente o un director espiritual y que también comiences a mirar distintas órdenes religiosas para que las conozcas, así como el seminario de tu diócesis.  Eso te dará la tranquilidad de estar haciendo lo que Dios te pide. Comenta, además, con tu director espiritual más señales que Dios pudiera estarte dando... pero más que mendigar signos, lo importante es querer hacer lo que Dios quiere. Te encomiendo.