El amor es la respuesta.


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El amor es la respuesta

El amor es la respuesta.

Amor apasionado,

amor gigante al Gigante del amor.

Si dejo de amar nadie me salva.

Pero si el amor vigila,

no hay por qué temer.

Por amor me levanto

y por amor me acuesto.

Por amor lucho y trabajo,

y por amor descanso.

La oración me lanza al amor,

y el apostolado lo hago por amor.

Si el amor en mí es más fuerte que la muerte,

también yo podré gritar:

“¿Quién me arrancará del amor a Jesucristo?”

El amor, siempre al amor.

Es la única respuesta.