Dirige todo desde el principio hasta el fín


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Y no termina aquí el misterio espléndido de nuestra unidad, pues a todos Cristo nos ha enviado a luchar por su Reino así como el Padre le envió a Él. Y el Reino es una tarea a realizar en común, porque en él unos siembran y otros recogen y no todos pueden realizar el mismo acto. Y aunque existe la pluralidad de funciones, según el don que cada uno ha recibido, todas se integran en la edificación del Reino de Cristo, por el Espíritu Santo que obra todo en todos, y dirige todo desde el principio hasta el fin.