Date prisa.
DATE PRISA
A mis espaldas oigo ladridos de perros
que gritan:
“ No podrás, ¿Para qué lo intentas?”.
He decidido mirar sólo hacia adelante,
sólo escuchar una voz
y no dar un paso atrás.
Lo que has de hacer hazlo ya.
Si quieres ser santo,
como tantas veces lo has dicho a los vientos,
date prisa.
No sea que te quedes con las ganas
y te vayas con las ganas
como un mediocre más.

