Convicciones seguras en ambientes cambiantes, el burro y su historia.

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El ambiente en que vivmos los hombres cada día es más hostil y complicado, nos confunden y a la hora de la hora hasta nos hacen dudar, ¿lo que estamos haciendo está bien o está mal?, nos preguntamos. ¿Cómo satisfacer el querer y el parecer de todos?, labor difícil, más aún en un mundo con tanta información, tan cambiante y con tantas apreciaciones personales. Lo importante para nosotros cristianos, es que tengamos muy bien puesta nuestras ideas en la cabeza y en el corazón, para que no pensemos, hablemos y actuemos como la mayoría lo hace, de lo contrario seremos como veletas, que se mueven de acuerdo al viento y eso sí que sería catastrófico. Vivamos nuestros valores, actuemos según nuestra conciencia formada y madura con los principios correctos y con la certeza que lo que importa no es lo que dirán, sino lo que ve Dios y el bien objetivo que tengo que hacer. Él sabe perfectamente mi intención y las convicciones que me mueven a actuar….cuántos de nosotros tal vez vivimos lo que esta familia vivió, no sé si decir, pobre burro o  pobre familia. Al final tu puedes sacar tu propia conclusión, esperamos coincidir…

 

Había una vez un matrimonio con un hijo de doce años y un burro.

Decidieron viajar, trabajar y conocer el mundo.

 

Así, se fueron los tres con su burro.  

 

Al pasar por el primer pueblo, la gente comentaba:

 

“Mira ese chico mal educado; él arriba del burro y los pobres padres, ya grandes, llevándolo de las riendas”. Entonces, la mujer le dijo a su esposo: No permitamos que la gente hable mal del niño. El esposo lo bajó y se subió él.

 

Al llegar al segundo pueblo, la gente murmuraba:

 

“Mira qué sinvergüenza ese tipo; deja que la criatura y la pobre mujer tiren del burro, mientras él va muy cómodo encima”. Entonces, tomaron la decisión de subirla a ella al burro, mientras padre e hijo tiraban de las riendas. 

 

Al pasar por el tercer pueblo, la gente comentaba:

 

“Pobre hombre. Después de trabajar todo el día, debe llevar a la mujer sobre el burro! y pobre hijo ¡qué le espera con esa madre!”. Se pusieron de acuerdo y decidieron subir los tres al burro para comenzar nuevamente su peregrinaje.

 

Al llegar al pueblo siguiente, escucharon que los pobladores decían:

 

“Son unas bestias, más burros que el burro que los lleva, van a partirle la columna!”

 

Por último, decidieron bajarse los tres y caminar junto al burro.

 

Pero al pasar por el pueblo siguiente no podían creer lo que las voces decían sonrientes:

 

“Mira a esos tres mensos: 

caminan, cuando tienen un burro que podría llevarlos”

 

¿Cómo complacer a todos?, realmente un misterio y una proeza, vaya qué aventurita se dieron estos pobres. Siempre habrá alguien que te critique, que hable mal de ti y será difícil que encuentres alguien a quien le conformen tus actitudes.

 

Entonces: 

¡Vive como creas y según tus principios! ¡Haz lo que te dictamine tu conciencia y el corazón ! Una vida es una obra de teatro que no permite ensayos.

 

Por eso:

Vive tu vida, no solo existas, cada día canta, rie, ama, crece y lucha por tus convicciones . . vive intensamente cada momento de tu vida antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos!!!