Convenceos de Cristo


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Convenceos de Cristo. No lo reduzcáis, como tantos otros, a una ilusión pasajera que llenó los años de la juventud de vuestra vida "mientras venían otras cosas"... otras cosas que los dejaron sin Cristo y sin ellos mismos; creyéndose maduros cuando habían destrozado la conciencia y sin freno, "liberados", hacían lo que les venía en gana: creyéndose maduros cuando se habían mezclado con los que bajaban a la fosa, sin rumbo, sin saber por qué, sin saber a dónde.
Convenceos de Cristo; conocedlo cada día más; reflejadlo en vuestra vida diaria; en vuestras casas, entre vuestros amigos. Que otros jóvenes al veros, se sientan atraídos hacia Cristo, y anhelen ser como vosotros.