Cómo uso ese tiempo que Dios me ha dado


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¿Cómo uso yo este tiempo que Dios me ha dado? Es una verdad innegable que este minuto que se nos está pasando en este momento y se nos está yendo de las manos no vuelve jamás, jamás. Ya pasó, ya no es nuestro. Dios nos lo prestó en el tiempo. Pero ya pasó. Para atrás: nada. Hay que ver adelante. ¿Qué hacemos con ese tiempo que Dios nos da? ¿Cómo lo administro, cómo lo empleo? ¿De cara a nuestras pasiones, a nuestras preferencias, al mundo? ¿O de cara a Dios y a sus intereses e intereses de las almas, negándonos y olvidándonos de nosotros mismos? ¿Cómo empleamos este precioso tiempo? Un punto insignificante, fíjense ustedes, en medio de la eternidad de Dios. ¿Qué hacemos con ese puntito de tiempo? Le llamamos minutos, segundos, horas, años... Pero, ¿Qué es? Nada. Es una oportunidad en la creación de Dios que nos eligió para ser creaturas libres y optar libremente por Él o al margen de Él o contra Él.