¿Cómo sigo mi vocación si mi madre me necesita?

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¿Cómo sigo mi vocación si mi madre me necesita?

Maggie pregunta:

Querido Padre Ricardo,

Tengo 30 años y siento un fuerte atractivo por pertenecer a una comunidad religiosa. Sin embargo, tengo un problema. Mi madre tiene una salud delicada y no puede trabajar. Mi hermano mayor ha tenido que emigrar fuera del país por motivos económicos y, aunque nos manda algo de dinero regularmente, hace años que no lo vemos. Mi otro hermano murió hace unos años en un accidente laboral. Por lo tanto, soy la única persona que puede cuidar de mi madre.

Ahora bien, mi corazón está dividido. Por una parte, sé que debo honrar a mi madre y atenderla. Pero por otra, siento que la estoy amando más a ella que a Dios, porque Cristo dice que a Él debemos amarlo más que los propios padres.

La semana entrante tengo una cita con un sacerdote para empezar un proceso de discernimiento sobre mi vocación. Pero quería pedirle un consejo.
 
Estimada Maggie,

Son muchos los directores espirituales que concuerdan con el hecho de que si tu presencia y trabajo son absolutamente necesarios para tu padres, es ésta una señal de que esto es lo que el Señor quiere de ti. Esto no quiere decir que amas a tu madre más que a Dios, sino que estás sirviendo a Dios en ella. Si hubiera otros hermanos para cuidarla o si ella tuviera otros medios para cuidarse a sí misma, entonces estaríamos hablando de algo diverso.

Creo que entonces la pregunta es, ¿qué dirección debo dar ahora a mi vida? Sería muy bueno que hablaras con un director espiritual para discernir qué es lo que Dios te pide: si el matrimonio o la vida célibe, o la virginidad consagrada asociada a una comunidad que te permita vivir en casa de tu madre. Debes llevar esto a la oración, poner tu vida en las manos de Dios, y empezar tu búsqueda con paz y serenidad.

Maggie pregunta:

Querido Padre Ricardo,

Tengo 30 años y siento un fuerte atractivo por pertenecer a una comunidad religiosa. Sin embargo, tengo un problema. Mi madre tiene una salud delicada y no puede trabajar. Mi hermano mayor ha tenido que emigrar fuera del país por motivos económicos y, aunque nos manda algo de dinero regularmente, hace años que no lo vemos. Mi otro hermano murió hace unos años en un accidente laboral. Por lo tanto, soy la única persona que puede cuidar de mi madre.

Ahora bien, mi corazón está dividido. Por una parte, sé que debo honrar a mi madre y atenderla. Pero por otra, siento que la estoy amando más a ella que a Dios, porque Cristo dice que a Él debemos amarlo más que los propios padres.

La semana entrante tengo una cita con un sacerdote para empezar un proceso de discernimiento sobre mi vocación. Pero quería pedirle un consejo.

Estimada Maggie,

Son muchos los directores espirituales que concuerdan con el hecho de que si tu presencia y trabajo son absolutamente necesarios para tu padres, es ésta una señal de que esto es lo que el Señor quiere de ti. Esto no quiere decir que amas a tu madre más que a Dios, sino que estás sirviendo a Dios en ella. Si hubiera otros hermanos para cuidarla o si ella tuviera otros medios para cuidarse a sí misma, entonces estaríamos hablando de algo diverso.

Creo que entonces la pregunta es, ¿qué dirección debo dar ahora a mi vida? Sería muy bueno que hablaras con un director espiritual para discernir qué es lo que Dios te pide: si el matrimonio o la vida célibe, o la virginidad consagrada asociada a una comunidad que te permita vivir en casa de tu madre. Debes llevar esto a la oración, poner tu vida en las manos de Dios, y empezar tu búsqueda con paz y serenidad.