Aprovecha el sufrimiento para unirte a Dios


ImprimirImprimirEnviarEnviarPDFPDF


Aprovecha
estas circunstancias de tu vida para unirte más a Dios, quien suele
probar de esta manera a las personas que más ama. Dios está cerca del
dolor, sea moral o físico, pues Él en Jesucristo también se quiso
identificar con el sufrimiento humano, escogiendo la cruz para
salvarnos. Por eso, el sufrimiento nos purifica, nos hace más
agradables a Dios, nos educa en la recta apreciación de la vida humana
y del sentido de la misma; nos fortalece haciéndonos de este material
duro, necesario para ser una mujer del Reino auténtica con una misión
por delante, que aún estando llena de profundas satisfacciones, también
nos proporcionará momentos de calvario, pues los que seguimos a Cristo
no podemos llevar una vida distinta a la suya.