Amor et dolor


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Amor y dolor son dos caras de la misma moneda. Cuando recibes un regalo te sientes feliz, porque hay alguien que olvidándose de sí mismo te ha elegido a ti, está pensando en ti. El hombre, al igual que la mujer están hechos para amar, para darse plenamente, para morir al propio yo a favor del otro. El secreto de la felicidad está en el amor. No queremos un mundo gris, lleno de odios, de sufrimiento, de soledad. Todo depende de ti. Yo no te amo para ser feliz, sino que soy feliz precisamente porque te amo. El amor es para mi un deber que me hace libre, que me realiza, que me hace feliz. Decía la madre Teresa de Calcuta: “No intentéis acciones espectaculares. Lo que importa es el don de vosotros mismos”. Pero el amor no va sin dolor. El sacrificio no es tanto la prueba, sino el comienzo del amor. No sabe decir “sí” a los demás, quien no sabe decir que “no” a sí mismo. El amor se representa entre los enamorados con un corazón y el corazón está hecho de sangre, de dolor. ¡Qué gran coincidencia! Amor y dolor van siempre inseparables. A lo único que no tenemos derecho en la vida es a no amar, porque desde que dejas de amar, es como si dejaras de existir.